LO QUE APRENDEMOS DE LAS TORMENTAS

Con todo lo que estamos pasando el día de hoy es fácil quitar los ojos de Cristo y fijarnos en la magnitud de la tormenta. Muchos hemos llorado por la muerte de personas que amamos, muchos hemos sentido la desesperación de lo que la pandemia a traído a su vida. Sin duda esto a sido una prueba de fe, un castigo por pecado, y una oportunidad de ver dentro de nuestros corazones y reflexionar lo que Dios quiere enseñarnos en estos momentos. 

Dios siempre quiere enseñarnos algo. Y muchas veces por medio de lagrimas y momentos imposibles aprendemos a depender de Él porque llegamos a la conclusión que solo El tiene la llave para nuestra salida. Si usted en este momento tiene a un familiar enfermo, o si usted esta enfermo— este es el momento de aprender algo que no aprenderías excepto en esta tormenta. No es fácil, nuestras emociones nos traicionan, nos damos cuenta lo fácil que es flaquear.  Nuestra mente nos lleva a lo que la Biblia dice, pero los sentimientos del corazón parece ser que ahogan lo que nosotros creemos. Los sustos de las tormentas son reales. Si soy sincero han sido las tormentas que enfrento que me demuestran lo frágil, lo débil, y lo que desesperadamente estoy en necesidad de que Dios me diga algo para poder recapacitar una vez mas. 

Nuestra mente nos lleva a lo que la Biblia dice, pero los sentimientos del corazón parece ser que ahogan lo que nosotros creemos.

Si usted en este momento se siente así, no se preocupe esto lo hace un ser humano. Aun las personas mas cercanas de Cristo pasaron por lo mismo. Vean cómo los discípulos respondieron cuando fueron puestos en una tormenta. Todo lo que sabían de Jesus, Todo lo que habían visto en Él, y todo lo que decían creer en El salió por la ventana ante la amenaza de la tormenta. Noten lo que la Biblia nos dice.

Todo lo que sabían de Jesus, Todo lo que habían visto en Él, y todo lo que decían creer en El salió por la ventana ante la amenaza de la tormenta.

“En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud. 23 Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo. 24 Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario. 25 Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. 26 Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: !!Un fantasma! Y dieron voces de miedo. 27 Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: !!Tened ánimo; yo soy, no temáis! 28 Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. 29 Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. 30 Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: !!Señor, sálvame! 31 Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: !!Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? 32 Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento. 33 Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.” Mateo14:22-33

Deja tomo unos minutos para poder compartir unas verdades que resaltan de este momento, de esta tormenta y de esta prueba de fe que experimentaron los discípulos. 

JESUS FUE QUIEN LOS ENVIÓ A LA TORMENTA.

“En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera,…”

Es dificil imaginarnos esto, porque quisiéramos solo ver a Jesus como aquel que solo nos protege del peligro, no como alguien que nos manda al peligro. Lo queremos ver solo como aquel que nos protege no como aquel que nos pone en una circunstancia peligrosa. 

Jesus los envió solo con la promesa que lo iban a ver al otro lado  de la ribera. Quizás si escuchas los truenos del cielo, o quizás estas notando que se esta nublando el cielo en tu vida, quizás Dios te a puesto allí para que aprendas algo que no aprenderias sin la tormenta. 

“Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él,” Filipenses 1:29

Si estás en una tormenta en la voluntad de Dios, Jesus fue quien te envió allí y puedes descansar en que El está en control de la tormenta aunque no entiendas lo que está pasando. 

JESUS ORA POR TI MIENTRAS ESTAS EN LA TORMENTA.

“…Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte;…”

Jesus los manda y luego el sube a orar. Esto me recuerda al momento que Jesus habló con Pedro, y creo que quizás muchas veces susurra lo mismo en nuestros oídos el día de hoy.

“Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; 32 pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.”Lucas 22:31-32

Unas de las cosas que sabemos es que cuando usted y yo estamos en una tormenta Jesus ora por nosotros. Si ahorita sientes el aprieto del dolor es importante saber que no solo otros que conoces están orando por ti, pero el Dios de este mundo está orando por ti. El ora que tengas fe, que lo recuerdes a Él, que corras a Él. Jesus ora para que el resultado de este momento difícil sea para la fortaleza tuya y para la gloria de El. 

Que bendición saber que El Dios del cielo ora por mi y anticipa que este momento no produzca derrota sino un eterno peso de gloria. 

“Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria;” 2 Corintios 4:17

JESUS VIENE A NOSOTROS EN LA TORMENTA

“… Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario. 25 Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar….”

Noten que Jesus podría ir a los discípulos antes que las cosas empeoraran. Pero Jesus espero hasta que el mar azotaba, y el viento era contrario. Quizás usted así siente su vida. Como que la marea a tomado control de su vida por lo cual ya perdió control usted. Quizas es imposible tomar el timón porque se encuentra agarrado del poste de la vela del barco. Solo sientes los vientos que tu vida se va de un lado al otro. Quieres agarrar el timon pero tienes miedo por lo cual no te sueltas. Sabes que debes dirigir, pero los relámpagos, los truenos, y el viento hacen que eso sea imposible. Lo unico que sientes es el miedo y te agarras del poste y comienzas hacer promesas a Dios por si sales vivo de este momento. (Bueno eso me a pasado a mi)

Sabes que debes dirigir, pero los relámpagos, los truenos, y el viento hacen que eso sea imposible.

A mi me facina cuando llueve, pero les confieso algo, Yo un hombre ya de casi 40 años de edad cada vez que truena el cielo hace que salga un niño indefenso en mi y me da miedo. Aun el día de hoy al escuchar un trueno lo siento como que si fuera Dios mismo que esta trayendo juicio, y quizás sea encima de mi donde va caer el rayo. 

¿Saben de lo que estoy hablando? ¿Saben de que sentimientos estoy describiendo?. Lo mismo pasa cuando usted y yo estamos en las tormentas de la vida. Una factura que no sabes como vas a pagar, un resultado medico que no sabes como digerir. Un trabajo que acabes de perder. Todos estos momentos, todos estos truenos sacan al niño dentro de nosotros. Nos mata el no saber como va salir todo. El “estruendo” lo sentimos que son muy fuertes. Soltamos el timón y nos agarramos del poste que detiene la vela del barco y lo único que estamos  haciendo es esperar si la tormenta va a pasar o si es que vamos a sobrevivir esta tormenta. 

Todos estos momentos, todos estos truenos sacan al niño dentro de nosotros.

Lo bueno es que es en esos momentos de desesperación que Dios esta mas cerca de nosotros. El tiene rato parado viéndote como un padre ve a su hijo a quien quiere ayudar solo espera que se de cuenta su hijo que puede pedir ayuda. Yo se que yo eh estado allí varias veces, mas veces de lo que quisiera admitir, porque soy “pastor” y debo de ser fuerte en todo. (Jajajaja) Pero si usted puede admitir que esta allí recuerde este maravilloso versículo Bíblico.

“Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu.” Salmos 34:18

“echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.” 1 Pedro 5:7

“Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo.” Salmos 55:22

JESUS NOS ENSEÑA ALGO MIENTRAS QUE ESTAMOS EN LA TORMENTA

De muchas cosas que usted y yo podemos aprender en la tormenta una de ellas es humildad. Nada te dice que eres “nada en esta vida” como una tormenta que manda tu vida fuera de control. Otra cosa que aprendemos en las tormentas es como tener fe.  Ya sea que nos demos cuenta lo débil que es nuestra fe, o ver nuestra falta de fe, o que pidamos por más fe. Todos podemos ser sinceros en admitir que es facil poner los ojos en la tormenta y quitarlos de Jesus. 

“puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.” Hebreos 12:2

Aprendemos todos a poner nuestros ojos de regreso en Jesus y de esa forma fortalecer nuestra fe. Si quitas los ojos de Jesus su fe se debilita.

JESUS NOS AYUDARA A PASAR LA TORMENTA. 

“…Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: !!Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? 32 Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento. 33 Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.”

Una de las bendiciones del quebrantamiento es ver a Dios en acción en nuestras vidas. Solo Dios puede transformar una tragedia en una victoria. Solo Dios sabe como hacer que un problema termine siendo una bendición. Solo Dios sabe como levantar los Jose’s de la vida, que después de haber pasado dificultad ve que era para poder bendecirlo. Solo Dios transforma a viudas en heroinas, a rameras en ganadoras de almas. El transforma a cobardes que lo niega a predicadores del evangelio. 

Solo Dios transforma a viudas en heroinas, a rameras en ganadoras de almas. El transforma a cobardes que lo niega a predicadores del evangelio.

Si permites que Dios te ayude salir de este momento veras que por medio del dolor y el susto si pones los ojos en El veras que eras mas fuerte y conocerás a Dios de una forma mas profunda. 

Les dejo un canto que escribí que quizas puede ser una bendición cantar en este momento. El canto se llama “Busca a Dios”. Es el canto lema de nuestra iglesia.

Canto lema “Busca a Dios”

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