VENIR A CRISTO Y SEGUIR A CRISTO

Hoy vivimos en tiempos donde la cara del cristianismo está cambiando drásticamente. Cada día, una vida que se separa del mundo está siendo señalada como una vida de fanatismo o legalismo. Lo curioso es que estos ataques no vienen de personas inconversas, sino de otros cristianos. Uno sólo se puede preguntar ¿qué está pasando?

Creo que la mayoría de los errores que están surgiendo viene por una satisfacción de sólo ser salvo. Otro error que se está cometiendo es en cuanto a la aplicación de la invitación de Cristo para salvación, y el mandato de Cristo para ser su discípulo. Esto ha resultado en un cristianismo que habla de Cristo como Salvador, pero no como Señor de sus vidas. 

Para venir a Cristo y ser salvo uno viene a Cristo tal como es. No existe ningún requerimiento excepto creer y arrepentirte de tu pecado. Muchos quieren aplicar ese mismo principio a la vida cristiana, y es un error muy grande; porque mientras que para ser salvo voy a Cristo en la condición que me encuentro, para seguir a Cristo debo negarme a mí mismo.

“Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.” Mateo 16:24

Este versículo no es una invitación para salvación, sino para ser un seguidor de Cristo. Lo que quisiera establecer en este artículo es una buena comprensión entre venir a Cristo para ser salvo y seguir a Cristo. 

Quizá te preguntes ¿por qué el tema es tan importante? Mi respuesta es que, muy probablemente, ésta es la generación que invita a Cristo a seguirlos a ellos. Muchos viven sus vidas y creen que es trabajo de Jesús seguirlos a ellos. Ya no se trata de vivir de tal manera que tengamos la bendición de Dios; oh no, eso suena legalista. Hoy los cristianos demandan de Dios una bendición. 

Déjame compartirte estas verdades en cuanto a venir a Cristo, y seguir a Cristo.

1. PARA VENIR A CRISTO UNO VIENE EN LA CONDICIÓN EN LA QUE SE ENCUENTRA. 

Gracias a Dios que no tengo que hacer cambios para venir a Cristo.

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.” Mateo 11:28

No hay pecado que Jesus no quiera perdonar. No hay pecado tan oscuro que la luz de Cristo no penetre. Nosotros somos de lo peor, Jesus es perfección. Nosotros sucios, Dios tres veces Santo. 

Entre más reconoces tu pecado, más increíble es la gracia de Dios, más sublime lo que hizo por nosotros. Una de las razones por la que muchos cristianos no aprecian la vida cristiana es porque no reconocen lo que eran a luz de lo que Cristo es. 

“Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.” Isaías 1:18

2. PARA SEGUIR A CRISTO EXISTEN CONDICIONES. 

Uno de los errores de los cristianos contemporáneos de hoy es que aplican la invitación de venir a Cristo para ser salvos, a lo que es la vida cristiana. En lugar de ver el poder del Evangelio como un poder que, además de salvar, transforma vidas, ellos creen en la salvación, pero nunca existe un cambio verdadero. 

Hablan igual, escuchan la misma música, siguen esclavos a los mismos pecados, etc. En realidad no hay evidencia que existió una regeneración, ya que todo sigue igual. Es por eso que nos tenemos que preguntar ¿qué tipo de salvación es esa?. Otra pregunta importante sería ¿la intención de Cristo fue sólo para salvar?.

Dios no sólo quiere salvar nuestra alma; Él quiere santificarnos. Es curioso leer a autores recientes hablar de la gracia de Dios. Para muchos la gracia de Dios es la excusa perfecta para  no sentirte mal por no existir un cambio verdadero en tu vida. Un autor dijo: “No te sientas mal de tu vida, lo que tú no eres, Jesus es. La vida que no puedes vivir, Él la vivió.” Y suena bien, pero Dios quiere que yo viva bajo los mandamientos que Él mismo a dado. Me gustó esto que dijo A. W. Tozer:

“El simple sentido común debería decirnos que cualquier cosa que no cambie en el hombre que lo profesa, tampoco significa ninguna diferencia para Dios, y es un hecho fácilmente observable que para innumerables personas el cambio de no tener fe a tener fe no hace una diferencia en la vida.” A. W. Tozer

En la búsqueda en andar “en la onda’, han puesto la responsabilidad cristiana a un lado. Los cristianos de hoy están dispuestos a abrazar su libertad cristiana sin una búsqueda de la virtud cristiana. No obstante, Dios quiere que seamos creyentes sin “mancha ni arruga.” (Efesios 5:27). 

Creo que sería bueno que cada cristiano contemplara cuál es su verdadera búsqueda en la vida; parecerse más al mundo o tratar de ser diferente al mundo; caminar como los incrédulos o mirar con diligencia cómo andamos (Efesios 5:15). Yo sé que sería más fácil decirle a todo mundo, “disfruten la gracia y vivan como quieran”, pero Pablo nos exhorta a “ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias.” (Efesios 5:4)

Para poder simplificarlo, Jesús mismo hizo una diferencia entre ir a Él para ser salvo y seguirlo a Él como discípulo. Jesus dijo:

“y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.” Mateo 10:38

“Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.” Mateo 16:24

Esta no es una invitación para ser salvos, es una invitación para seguirlo como discípulo. Todos quieren ser seguidores de Jesús sin tener que tomar la cruz, ya que quienes quieran seguir a Jesús tendrán que negarse a sí mismos. El mundo de hoy le dice a la gente que nuestro problema más grande es que no nos amamos a nosotros mismos, pero Jesus dijo que si vamos a ser discípulos suyos, tendremos que negarnos a nosotros mismos. 

“El mundo de hoy le dice a la gente que nuestro problema más grande es que no nos amamos a nosotros mismos, pero Jesus dijo que si vamos a ser discípulos suyos, tendremos que negarnos a nosotros mismos.” 

Incluso, los únicos se que aman a sí mismo son puestos en una luz muy negativa como una señal de los últimos días. 

“Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos,” 2 Timoteo 3:2

Si ya has ido a Jesús para ser salvo, la pregunta es ¿qué hizo el poder del evangelio en ti? Sólo te salvó pero no te cambió? Entrega tu corazón hoy a Jesús, pon los intereses de Él sobre los tuyos y niégate a ti mismo. Si verdaderamente quieres experimentar lo que la vida Cristiana es, tendrás que seguir a Cristo, no invitar a que Cristo te siga a ti. 

Recuerden que Jesus no nos salvó para darnos una vida cómoda, nos salvó para hacernos soldados de El. Nos salvó porque nos ama, pero también nos salvo para hacernos santos. 

“quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos,” 2 Timoteo 1:9

“Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación.” 1 Tesalonisenses 4:7

Si eres salvo que bueno, Si eres salvo y un seguir de Cristo eso es mejor. 

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