Hace un año todos pensábamos que íbamos a entrar a una transición de unas semanas al enfrentar el Covid. Lo siguiente lo escribí el 12 de Marzo del 2020 en mi Facebook sin saber lo que nos esperaba. Después de todo lo que ha pasado, sigue siendo cierto el día de hoy, aún ante la amenaza de una nueva cepa. Espero que sea una bendición a usted.
Al ver el temor que muchos tienen ante el Coronavirus, quisiera tomar un tiempo para animar con los siguientes pensamientos, para que muchos cristianos comiencen a buscar a Dios y tener paz en Él. Es increíble lo rápido que las noticias ponen en pánico a muchos, como si no hubiera un Dios sentado en Su trono. A la misma vez no queremos pretender que no está sucediendo nada. Le comparto estas siguientes verdades:
1. DESASTRES AFECTAN A CRISTIANOS Y NO CRISTIANOS.
El 26 de diciembre del 2004 más de 200,000 personas murieron por un tsunami en el océano índico. Ese tsunami que llegó un domingo, mató tanto a cristianos que estaban reunidos en las iglesias como a personas que estaban en sus casas. No hay nada que nos diga que somos protegidos sólo porque somos creyentes. Tan cierto es, que uno como cristiano debe cuidarse también, pero no entrar en pánico. Siga las indicaciones de higiene recomendadas por las autoridades; no se exponga a propósito, pero no viva como si no hubiera un Dios que sigue en control de su creación.
“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.” Filipenses 4:6
2. DIOS ESTÁ EN PLENO CONTROL DEL MUNDO.
“Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aún el viento y el mar le obedecen?” Marcos 4:41
“Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.” Hebreos 13:8
Estos versículos siguen siendo verdad hoy. Dios está en control del clima. Si vemos en la historia, Dios ha permitido que plagas y desastres catastróficos afecten tanto a cristianos como a incrédulos. No porque pierde control de su creación, sino que en Su voluntad Él así lo permite, ya sea como resultado de las mismas leyes de la naturaleza que Él estableció, o que Él mismo traiga éstas cosas sobre la tierra. Cualquiera que sea el caso, no podemos discutir la razón por la cual desastres llegan. Lo que sí quiero dejar claro es que Dios está en control de Su creación. Vemos en la Biblia que Dios ha usado pestes para llamar la atención de los seres humanos.
“y se encienda el furor de Jehová sobre vosotros, y cierre los cielos, y no haya lluvia, ni la tierra dé su fruto, y perezcáis pronto de la buena tierra que os da Jehová.” Deuteronomio 11:17
En Apocalipsis 6,8 y 16 vemos cómo Dios trae desastres catastróficos a la tierra. Siendo que vivimos en un mundo caído, Dios ha permitido que gente mala cometa actos malos, por lo cual Dios ha permitido que la tierra refleje las consecuencias del pecado sobre la creación.
“Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. 20 Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; 21 porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.” Romanos 8:19-21
Muchos pueden quejarse del porqué Dios permite tales tragedias en la Tierra, pero no se quejan cuando pecan y cuando viven sus vidas como si no existiera Dios. El pecado de la gente trae juicio de Dios. Los seres humanos quieren libertad para hacer lo que quieren, pero no quieren enfrentar las consecuencias de sus acciones. En fin, es importante recordar que Dios está en Su trono, y la creación sigue bajo Su control.
“Tuyos son los cielos, tuya también la tierra; El mundo y su plenitud, tú lo fundaste. 12 El norte y el sur, tú los creaste; El Tabor y el Hermón cantarán en tu nombre. 13 Tuyo es el brazo potente; Fuerte es tu mano, exaltada tu diestra.” Salmos 89:11-13
“Él edificó en el cielo sus cámaras, y ha establecido su expansión sobre la tierra; él llama las aguas del mar, y sobre la faz de la tierra las derrama; Jehová es su nombre.” Amós 9:6
“Todo lo que Jehová quiere, lo hace, En los cielos y en la tierra, en los mares y en todos los abismos. 7 Hace subir las nubes de los extremos de la tierra; Hace los relámpagos para la lluvia; Saca de sus depósitos los vientos.” Salmos 135:6-7
“Pero Jehová hizo levantar un gran viento en el mar, y hubo en el mar una tempestad tan grande que se pensó que se partiría la nave.” Jonás 1:4
3. DEBEMOS VIVIR CON SABIDURÍA, NO CON UN ESPÍRITU DE PÁNICO O DE DESAMPARO.
Entender que Dios está en control no debe llevarnos a perder sabiduría. Mientras yo sé que Dios provee, no significa que debo ser imprudente en la forma que gasto mi dinero. Sé que mi salud y mi vida están en las manos de Dios, pero no significa que voy a exponerme a propósito, o que no voy a tomar medidas de precaución. No seré controlado por el miedo, pero tampoco buscaré oportunidades de ser contagiado.
• Si se siente enfermo decida aislarse para no contagiar a otros.
• Practique la higiene lo más posible (eso debe existir siempre, no sólo porque hay coronavirus.) lávese las manos, etc.
• Mantenga su sistema inmunológico fuerte. Tome vitamina C o cualquier producto que pueda fortalecer su sistema inmunológico, ya que los más afectados por el coronavirus son quienes tienen su sistema inmunológico comprometido y los ancianos. Si usted es saludable conforme a los reportes, quizás ni muestre síntomas si es contagiado.
A medida que nueva información sale se harán ajustes.
4. DEBEMOS ORAR Y ACERCARNOS A DIOS EN ESTE TIEMPO.
Podemos entender por qué ocurren los desastres naturales. Lo que no entendemos es por qué Dios permite que ocurran. ¿Por qué Dios permitió que un tsunami matara a más de 200,000 personas en Asia? Por un lado, tales eventos sacuden nuestra confianza en esta vida y nos obligan a pensar en la eternidad.
ESTOS EVENTOS ACERCAN A PERSONAS A CRISTO
Las iglesias generalmente se llenan después de un desastre que sucede, a medida que las personas se dan cuenta de cuán débiles son realmente sus vidas y cómo se puede perder la vida en un instante. Lo que sí sabemos es esto: ¡Dios es bueno!
Muchos milagros sorprendentes ocurrieron durante el curso de desastres naturales, milagros que impidieron una pérdida de vidas aún mayor. Los desastres naturales hacen que millones de personas vuelvan a evaluar sus prioridades en la vida. ¡Los ministerios cristianos tienen la oportunidad de ayudar, ministrar, aconsejar, orar y guiar a las personas a que sean salvos por medio de Jesucristo!.
PODEMOS DESCANSAR EN EL AMOR DE DIOS
Uno de los mayores desafíos que tenemos como cristianos es continuar creyendo en Dios y confiar en Él en medio de la terrible devastación.
Cuando ve a los niños separados de sus padres y madres, cuando ve a cientos de personas muertas, es muy natural preguntar: “¿Dónde está Dios?” Podemos luchar con éstas preguntas hasta que Cristo regrese, y podemos intentar responder a los críticos de Cristo con toda sinceridad, pero en última instancia, los caminos de Dios son más altos que los del hombre; sus pensamientos reemplazan nuestro razonamiento.
Por último, esto es lo que sabemos: Dios nos ama, murió por nosotros y ofrece a los que lo quieren, una gloriosa eternidad.
“Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; 14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.” 2 Crónicas 7:13-14
Espero que esto haya sido una bendición para usted.
