CÓMO AMAR A UN AMIGO QUE SE EXTRAVÍA PARTE 2

Si no a leído la parte 1 de este articulo les animo a que lo hagan antes de leer parte 2.

LA MEJOR FORMA DE AYUDAR ES ESTAR PARADO EN CIMIENTO FIRME. 

Muchos pensarán que para ayudar a aquellos en el mundo, tienen que rebajarse al nivel del mundo, pero eso es un error garrafal. No puedes hacer eso. Si tú estás en una tierra movediza, la mejor forma que yo te puedo ayudar no es tirándome adentro contigo. Sino que la mejor ayuda para ti es que yo pise suelo seguro y desde ahí te brinde ayuda. 

Con demasiada frecuencia veo amistades que son incapaces de ayudar a otros por el temor de aparentar que son muy rudos o muy rígidos. En lugar de tratar de llevar a su amistad a un arrepentimiento, solamente se comportan como si fueran una almohada que uno abraza para llorar sin brindar ayuda verdadera. Sin duda muchos deben de ser consolados pero por otro lado hay unos que no deben de ser consolados y deben de ser exhortados. Muchos han sido almohadas cuando deberían haber estado llamando la atención. 

Es obvio que cuando alguien está pasando por una tribulación debe de ser consolados. 

“el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.” 2 Corintios 1:4

Pero este principio no existe para aquellos que están en pecado. Muchos piensan que su rol para alguien que está en pecado es consolarlos, pero ellos no necesitan consolación, o bueno, la Biblia nunca nos manda a consolar los que por decisión propia viven en pecado. La Biblia nos manda a exhortarlos.

Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes;” Tito 2:6

“Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros.” 2 Tesalonisenses 3:6

“Si alguno no obedece a lo que decimos por medio de esta carta, a ése señaladlo, y no os juntéis con él, para que se avergüence. 15 Mas no lo tengáis por enemigo, sino amonestadle como a hermano.” 2 Tesalonisenses 3:14-15

¿Podría el Espíritu Santo motivarnos a no amar al mandarnos esto por medio de las Escrituras? Claro que no. Cómo les dije anteriormente, la separación no anula el amor. A los que pasan por problemas debemos de consolarlos. A los que quieren vivir en pecado debemos amonestarlos. En realidad lo que muchos llaman amor es más bien amor a uno mismo, no amor al hermano o hermana. Como no quieres tener el sentimiento de rechazo de alguien y como te amas demasiado, prefieres la amistad que ser fiel a las Escrituras.

“Porque oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino entremetiéndose en lo ajeno. 12 A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su propio pan.” 2 Tesalonicenses 2:11-12

Supongamos que un hermano viene y me cuenta de sus necesidades fiscales, pero yo sé de él que no está trabajando sino que se está entremetiéndose en lo ajeno. Mi trabajo no sólo es escucharlo para que se desahogue y de una forma o otra piense que yo sólo existo para apoyarlo en sus decisiones, sino que mi trabajo es exhortarlo en el Señor a que se ponga trabajar. En otras palabras mi trabajo por amor a él es confrontarlo con el mal que hace, no sólo escucharlo dándole una falso sentimiento de que él está bien porque eso no lo va a conducir a un cambio genuino que glorifique a Dios.

Cuándo disciplino a mis hijos, es el dolor de la disciplina que Dios usa en el corazón de un joven para poder corregirse. La disciplina no se hace en coraje sino que se debe hacer por amor y con la esperanza de qué va a haber un genuino cambio de corazón. Esa es la razón que Dios nos disciplina. El dolor traído por la disciplina nos corrige, por lo cual cambiamos. Es por eso que el amor y la separación es igual reconciliable. 

Cuando alguien está mal con Dios lo último que ellos necesitan es un grupo de amigos que los apoyan aunque estén mal, eso es lo peor que puedes hacer por un amigo que supuestamente amas. Lo que quieres es que regrese a los caminos de Dios. Pero si por temor a perder esa amistad nunca exhortas verdaderamente, nunca sentirá el dolor de la separación para corregirse. Entonces ellos llegarán a la conclusión que no están tan mal. La razón que muchos de sus amigos continúan en su pecado es porque verdaderamente no ha sido un amigo para ellos. 

Un buen amigo pone a riesgo la misma relación con tal con que el amigo regrese a los caminos de Dios, ya que debemos de amar a nuestro Dios más que nuestros amigos.

“Fieles son las heridas del que ama; Pero importunos los besos del que aborrece.” Proverbios 27:6

EL AMOR NO ES UNA EMOCION ES UNA ACCIÓN

Muchos sin saberlo son esclavos de sus propias emociones y mal interpretan lo que es el amor. Es por eso que la misma gente que defiende a un hermano o hermana que está mal, que está en rebelión y que se rehúsa a apartarse de ellos en el nombre del amor, son incapaces en realidad de amar a sus enemigos como Jesús lo enseñó. La mayor parte de la gente ve al amor  relacionado a un sentimiento bonito; en otras palabras, siempre hacen lo que les nace en el corazón, pero aún eso no es amor puro, porque Jesús nos ordenó hacer bien aquellos que nos hacen mal y eso no tiene nada que ver con un sentimiento bonito, tiene que ver con una acción. El momento que yo quisiera tomar venganza de algo que alguien me hizo, debo de sujetar mi emoción a la palabra de Dios y obedecerla y hacerle bien a alguien que me hizo mal. De la misma forma, si yo tengo una amistad que ha cambiado la dirección de su vida, está contra Dios, ya no sigue a Dios, y está aferrada al pecado sin arrepentimiento, yo debo de poner mis sentimientos a un lado y obedecer la palabra de Dios, claro, después de haber tratado de ayudarle a regresar a los caminos de Dios. 

Por esa razón el amor no es una emoción sino una acción. El amor es hacer lo que es lo mejor para el objeto de nuestro amor, a pesar de lo que nos cueste personalmente. Entonces si una amistad mía está en pecado debo de tratar de ayudarle, pero tarde o temprano si esa amistad no quiere regresar a los caminos de Dios, yo debo de tomar acción y obedecer las Escrituras. La Biblia nos dice:

“Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis.” 1 Corintios 5:11

El amor es hacer lo que es lo mejor para el objeto de nuestro amor, a pesar de lo que nos cueste personalmente. 

Quizás sea el dolor de perderte como amistad lo que Dios use en el corazón de alguien para llevarlo a un arrepentimiento, o ya sea que Dios quiere protegerte a ti para que no termines como ellos, por lo que Dios nos da este mandamiento. Lo que si podemos ver es que la Biblia es muy clara en esto. Y si verdaderamente amo a Dios obedeceré las Escrituras, aunque me haga sentir incómodo. Por amor a Dios debemos obedecer las Escrituras, porque recuerden lo que dije anteriormente: nuestro amor a Él debe de ser supremo al amor que vamos a tener por otro ser humano. Incluso el no obedecer las Escrituras Dios lo ve como una falta de amor hacia el.

“Si me amáis, guardad mis mandamientos.” Juan 14:15

EL AMOR AL PROJIMO

Dios nos manda que amemos a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Sin duda eso ha cruzado su mente, pero el amor al prójimo está bien definido por el apóstol Pablo. Él dijo lo siguiente:

“El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor.” Romanos 13:10

El amor, entonces, es no hacer mal al prójimo. Eso no tiene nada que ver con apartarme del prójimo si es que el prójimo rehúsa andar en los caminos de Dios. Amar al prójimo no es que yo solape su pecado, el amor al prójimo no es que yo ignore las cosas que la Biblia me manda, que yo exhorte al prójimo no es violar las Escrituras. El amor al prójimo claramente es el no hacerle un daño o hacer algo que le cause daño.

Amar al prójimo no es que yo solape su pecado, el amor al prójimo no es que yo ignore las cosas que la Biblia me manda, que yo exhorte al prójimo no es violar las Escrituras.

Lo que muchos llaman amor es simplemente amor a uno mismo, no amor al prójimo, porque si alguien está mal debemos de tener el amor suficiente para confrontarlos por amor a ellos.

“Mejor es reprensión manifiesta Que amor oculto.” Proverbios 27:5

Debemos de tratar a todos con amabilidad y con amor, nunca debemos de ser descortés o tratar a alguien con coraje, este estudio no se trata de eso. Lo que sí se trata es de que muchas veces por amor a Dios y amor al prójimo tenemos que corregir, y si el amigo o amiga no se arrepiente tendremos que apartarnos. 

“No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.” 1 Corintios 15:33

Hace muchos años cuando yo estaba estudiando en el seminario para el ministerio, me senté adentro de el carro de mi amigo y dos amigos muy cercanos a mí estaban escuchando música del mundo. Íbamos a salir a hacer unos mandados, pero al sentarme yo en el carro le pedí que parara y me salí. Yo les dije a los dos que estaba bien decepcionado porque nunca me imaginé que dos jóvenes queriendo estudiar para servir a Dios estuvieran con esas cosas. Y les dije: yo quiero amigos que me ayuden a mí con mi caminar con Dios, no que me jalen al mundo. Ellos quisieron convencerme de que iban a cambiar la música para que yo me subiera el carro otra vez y les dije que no, porque el punto no era que nomás no escucharon la música cuando yo no esté ahí sino que me preocupaba más el corazón de ellos y el camino de ellos. Entonces me fui. Dos días después los dos amigos llegaron conmigo y me pidieron perdón y me dijeron que habían caído en convicción y que si se les podía ayudar con esto. Les dije que sí, y como una muestra del arrepentimiento de ellos me trajeron una bolsa CD’s de la música y los tres hicimos una ceremonia de quemar esta música. No sé qué fue más amor hacia ellos, el hecho que me aparte de ellos y que llegaron a un arrepentimiento o si me hubiera subido al carro con ellos en el nombre de ser un buen amigo y que hubieran continuado con eso. Cuando lleguemos al cielo lo sabré, pero creo que Dios fue más glorificado con el hecho que cayeron en convicción y cambiaron eso en sus vidas. 

LA MEJOR FORMA DE TRATAR ESTO

Quizás usted está leyendo esto y hay personas en su mente que Dios le ha traído y se pregunta cómo es que debe de proseguir con tal persona. Yo creo que hay una diferencia grande entre luchas y rebelión, entre no reconocer mi pecado y deliberadamente vivir en él. Dios no nos ha llamado a ser jueces de nadie, por lo cual todos tenemos luchas; pero es muy diferente a abiertamente no reconocer el pecado y vivirlo públicamente sin arrepentimiento. Cuando esto sucede hay algo que he tratado de seguir en mi vida antes de apartarme de un hermano.

Yo conozco iglesias que disciplinan públicamente a todo mundo por casi cualquier razón, y creo que eso está mal. Sé de pastores que disciplinan a todos los jóvenes excepto cuando sus propios hijos son los que han caído. Quizás como cristiano tienes que apartarte de otro cristiano porque no te ayuda en tu caminar con Dios. Eso no merece disciplina eclesiástica. 

A la misma vez he estado en iglesias donde el pecado es obvio y el pastor teme tomar las riendas del asunto. Siempre es muy difícil tener que hacerlo. 

El espíritu nuestro no es andar buscando razones de por qué no tener compañerismo, sino que debemos buscar lo que si nos une y trabajar en ello. También debemos tener la suficiente madures para tolerar diferencias de preferencias y saber cómo manejar las mimas. En otras palabras no todos tienen que ser como yo para que puedan estar bien con Dios. Existe una variedad de la cual cada cristiano tiene que tener una conciencia limpia sobre su vida. 

Cuando sí hay pecado obvio, y un individuo no está dispuesto a dejarlo, debemos proseguir con corazón quebrantado, no en orgullo. Y aún al tratar de ayudar, se debe hacerlo con misericordia, no como alguien que no es capaz de caer. 

“Con misericordia y verdad se corrige el pecado, Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal.” Proverbios 16:6

La verdad sola sin misericordia puede ser destructiva. La misericordia sin verdad puede guiar a libertinaje y no a un cambio verdadero. Se necesitan las dos cosas para tratar con cualquier hermano que esté en pecado. 

La verdad sola sin misericordia puede ser destructiva. La misericordia sin verdad puede guiar a libertinaje y no a un cambio verdadero.

En nuestra iglesia cuando tratamos en el tema de disciplina eclesiástica, es decir, disciplina como iglesia, hemos tratado de honrar a Dios en la forma que procedemos. Todos somos pecadores, todos tenemos nuestra lucha. Dios nos manda hacer esto no porque somos perfectos, sino que muchas veces hermanos deciden vivir sus vidas de una forma que causa daño al testimonio de Cristo. Y eso lastima a la iglesia local. Cuando eso sucede existe una forma que tratamos de implementar.

Lo siguiente fue establecido por la persona que ha mostrado el supremo amor hacia la humanidad, el Señor Jesucristo. Él mismo nos dijo qué hacer en estas circunstancias. Noten:

“Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. 16 Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. 17 Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.” Mateo 18:15-17

SE HABLA CON ÉL A SOLAS

No hay nada que muestre más amor que una plática personal de lo que te preocupa. En este momento, lo que yo hago es confrontar a la persona con el pecado o el estilo de vida que tiene. La meta es tratar de que se reconozca el pecado y pueda existir un arrepentimiento genuino. Si el hermano rehusa y no quiere entonces…

SE HABLA CON ÉL Y OTROS QUE PUEDAN AYUDAR

Si no hay un arrepentimiento, quizás es bueno meter a alguien que sea espiritual que escuche el caso. Y que se escuche de ambos lados el problema o que se puedan dar las opiniones. En esta junta no debe de haber gente chismosa, sino hermanos que aman al Señor y tienen discernimiento de espíritu. La meta es que la exhortación quizás motive a la persona a que se arrepienta y así proseguir con una restauración.  Pero si una vez más, después de haber sido exhortado, no escucha y no se arrepiente se lleva el asunto ante la congregación.

SE LLEVA ANTE LA CONGREGACION

El llevarlo ante la congregación no debe de ser la primera opción sino la última, para ver si recapacita y ver si cambia de dirección en su vida. 

Cada una de estas cosas que Jesús estableció no es por falta de amor sino por amor al individuo. El dolor de ser confrontado, el dolor de tener que pasar por algo así, quizás lo lleve a poder arrepentirse de su mal camino. Jesús mismo, quien por amor a nosotros murió en la cruz, dijo algo sobre este individuo que muchos ignoran o no quieren leerlo bien, Él dijo lo siguiente:

“Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.” Mateo 18:17

 Estoy seguro que nadie dijera que Jesús no nos ama. Estoy seguro que nadie cuestionaría el amor de Jesús hacia el ser humano. Entonces es reconciliable el amor y la instrucción de apartarnos de ciertas personas que deciden vivir sin arrepentimiento de su pecado.

SE UN BUEN AMIGO SIN DEJAR DE SER UN BUEN CRISTIANO

Y esta es la paradoja de todo, debemos ser buenos cristianos y debemos de ser buenos amigos en un perfecto equilibro; debemos de amar sin comprometer la fe, debemos de amar sin ser desobedientes a la palabra de Dios. La palabra de Dios debe de gobernar a quienes escogemos como buenos amigos y a la misma vez debe de gobernar sobre cuándo es el tiempo de apartarse de alguien.

Nunca quisiera deshonrar a Dios en tener una actitud áspera hacia mi prójimo, pero tampoco quisiera deshonrar a Dios teniendo amistades de las cuales claramente no deben de ser mi amistad. No voy a dejar a alguien sin primero tratar de ayudarles y tratar de llevarlos a que cambien sus vidas, pero una vez que veo que no va a haber un cambio, yo tengo que ser sabio en quiénes serán mis amistades, porque la Biblia habla bastante sobre esto. El yo apartarme no es una falta de amor sino que es una muestra amor hacia lo que dice la Biblia. Quizás Dios te use para traer a esa persona de regreso porque amorosamente obedeciste la palabra de Dios sin ser descortés.

Muchas veces he tenido que decir algo así “te amo, y cuando necesites a un amigo aquí estaré, pero ya no podremos andar juntos, yo amo a Dios y quiero seguirlo a Él y tú amas el mundo y el pecado, si un día necesitas algo aquí estaré pero yo tengo que seguir al Señor.”

“Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; 2  Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. 3  Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.” Salmos 1:1-3

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