La verdad es que mientras estemos vivos estaremos por un camino de constantes ajustes. Momentos donde Dios interviene en nuestras vidas y comenzamos a hacer ajustes una vez más. La verdad es que podemos estar de acuerdo que mientras llegamos a la presencia de Dios, estaremos creciendo por medio de decisiones que hacen que salgamos de nuestra zona de confort.
La verdad es que tomar una decisión es la parte fácil; ejecutar la decisión es lo difícil. Hoy mismo estoy en una lucha con una de mis decisiones. En el mes de enero tomé la decisión de bajar de peso. Decir que quería bajar de peso fue emocionante, pero pasar los primeros días ajustando a la nueva forma de comer fue otra cosa.
La verdad es que tomar una decisión es la parte fácil; ejecutar la decisión es lo difícil.
Cada decisión que vale la pena hacer, tendrá una lucha para ejecutarla. Las decisiones que tienen el potencial de bendecir tu futuro vendrán a un precio. Las últimas dos semanas tuve el privilegio de participar en dos conferencias de jóvenes. Muchas decisiones fueron tomadas, y hay muchos temores por lo que esas decisiones implican. Hay muchos distintos potenciales detrás de cada una de esas decisiones.
Un joven vino después de una de mis predicaciones y me dijo: “Pastor, ya tomé la decisión de … pero ¿ahora qué hago?” Lo vi y le dije “¿Crees que esto es lo que Dios quiere? él respondió “sí”. Le dije: “entonces lo que sigue es una lucha para no dejar de cumplir tu decisión”.
He estado pensado en él varias veces, considerando quizás si pudiera haber dado más instrucción sobre qué sigue después de haber tomado una decisión. Y es por eso que escribo esto.
Piense en las siguientes verdades.
1. CALCULA EL PRECIO QUE SE TIENE QUE PAGAR.
“Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?” Lucas 14:28
Es fácil decir lo que quieres hacer sin calcular bien lo que implica. Cada decisión que Dios nos manda hacer tendrá un precio que pagar. Unos principios que he aprendido en el transcurso de la vida es que al considerar porqué tomamos decisiones:
No tomamos decisiones porque son fáciles.
No tomamos decisiones porque son populares.
No tomamos decisiones porque sabemos el fin de ellas.
En realidad tomamos decisiones porque al seguir a Dios creemos por fe que bendecirá las decisiones que tomamos para honrarlo a Él. Noten que es por fe que tomamos muchas de nuestras decisiones, no sabemos mucho sobre cómo nos va a ir entre el momento que tomamos una decisión y el momento que vemos el beneficio de la decisión, pero sabemos que Dios cumplirá con Su palabra.
“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” Hebreos 11:6
2. PELEA PARA MANTENER LA DECISIÓN INTACTA.
Cuando Dios hizo Su pacto con Abraham, le pidió que hiciera un sacrificio para solicitar su pacto. Esto era algo que se hacía para hacer un pacto irrevocable. Lo interesante de la historia es que Abraham hizo lo que Dios le pidió y luego vino la lucha de mantener el sacrifico puro.
“Y le dijo: Tráeme una becerra de tres años, y una cabra de tres años, y un carnero de tres años, una tórtola también, y un palomino. 10 Y tomó él todo esto, y los partió por la mitad, y puso cada mitad una enfrente de la otra; mas no partió las aves. 11 Y descendían aves de rapiña sobre los cuerpos muertos, y Abram las ahuyentaba.” Génesis 15:9-11
Hacer el sacrificio fue una cosa, ahuyentar a las aves para que no arruinaran su sacrificio fue otra. De la misma forma, ten por seguro que, si tomas una decisión buena, correcta, de beneficio o de mandato divino, tendrás que luchar para mantener tu decisión pura.
Habrá muchas cosas que atentarán contra tu decisión para hacerte dudar o quizás hacerte sentir que tomaste la decisión incorrecta. Existen muchos tipos de aves que descienden sobre tus decisiones.
LAS AMISTADES
Una de las cosas que descienden son las amistades. Especialmente si la decisión que tomaste involucra un nuevo proceder con ellos. Según lo que ellos te digan, o lo que ellos te motiven, quizás sean como las aves que descendían sobre el sacrificio. Ten cuidado cómo te afectan los comentarios de aquellos que estimas como amigos. Recuerda este principio:
Nosotros seremos como son nuestros amigos.
CONFLICTO FAMILIAR
Muchas veces tomar decisiones que honran a Dios nos pone en dirección contraria a la familia. A muchos no les va a parecer tu nueva convicción de lo que Dios quiere en tu vida, y muchos te aconsejarán a hacer lo contrario. No todos los familiares lo hacen con mala intención, pero sí tenemos que cuidar que la mayoría de la familia no sea o no tome el lugar de Dios en nuestras vidas.
CAMBIO DE CARRERA
No sé cuántas veces he visto jóvenes tomar decisiones para Dios, pero por el dolor y la incertidumbre de no saber el futuro deciden vivir otro tipo de fe; una fe en la vida secular y no una fe en la vida ministerial. Mientras que yo no creo que cada joven debe estar en el ministerio de tiempo completo, si creo que todos aquellos que son llamados deben hacerlo.
Nada garantiza que una persona que se gradúa de una carrera secular la va a hacer en la vida, eso es lo que todos piensan y aseguran. De igual forma nadie sabe cómo resultará alguien que decide servir a Dios con su vida tiempo completo. Al momento de decidir qué van a hacer, lo harán poniendo su fe en uno de los dos caminos, pero siempre será una decisión por fe. Tristemente muchos que deberían estar detrás de un púlpito se encuentran ejercitando otra carrera porque la presión de todos era mucha.
He tenido muchas pláticas sobre esto con hermanos que con lágrimas me dicen cuánto anhelan regresar el tiempo para haber tomado una carrera ministerial. Saben en sus corazones que fueron llamados, pero las aves lograron entrar a la decisión que habían tomado.
3. CUANDO SEAS TENTADO A ABANDONAR TU DECISIÓN, PIENSA EN ALGO QUE TE RECUERDE EL PROPÓSITO DE TU DECISIÓN.
“Y les dijo Josué: Pasad delante del arca de Jehová vuestro Dios a la mitad del Jordán, y cada uno de vosotros tome una piedra sobre su hombro, conforme al número de las tribus de los hijos de Israel, 6 para que esto sea señal entre vosotros; y cuando vuestros hijos preguntaren a sus padres mañana, diciendo: ¿Qué significan estas piedras? 7 les responderéis: Que las aguas del Jordán fueron divididas delante del arca del pacto de Jehová; cuando ella pasó el Jordán, las aguas del Jordán se dividieron; y estas piedras servirán de monumento conmemorativo a los hijos de Israel para siempre.” Josue 4:5-7
Algo que todos debemos recordar es que Dios quiere que recordemos lo que Él ha hecho. A Israel le pidió que hiciera un memorial para que cuando los hijos preguntaran sobre las piedras, pudieran contar la historia de cómo pasaron el río Jordán. Dios nos dejó el mandamiento del Bautismo para recordar lo que es ser salvo, recordamos la muerte, sepultura y resurrección de Cristo al bajar al agua y ser levantado del agua. La cena del Señor es para recordar el sacrificio de Cristo.
Dios quiere que recordemos. Yo te animo que cada vez que hagas una decisión importante para Dios, la escribas en un lugar que te recuerde. Pon un memorial en tu cuarto que te recuerde de tu decisión. Yo le dije a mis hijos que guardaran bien la camisa de la conferencia de jóvenes para que siempre recordaran lo que Dios hizo por medio de las predicaciones.
Yo te animo que cada vez que hagas una decisión importante para Dios, la escribas en un lugar que te recuerde.
Cuando seas tentado a abandonar las decisiones tomadas, ten un memorial de tu decisión para recordar. No dudes en la noche lo que Dios te dio en el día. Con cada buena decisión vendrán momentos de prueba. Si vale la pena el fin de la decisión, entonces vale la pena el precio que se tenga que pagar. Es importante tener algo que te lleve a ese momento cuando por fe tomaste una decisión importante.
Si vale la pena el fin de la decisión, entonces vale la pena el precio que se tenga que pagar.
4. TEN UNA AMISTAD QUE TE AYUDE CON TU DECISIÓN.
“Hierro con hierro se aguza; Y así el hombre aguza el rostro de su amigo.” Proverbios 27:17
Un factor muy importante para ayudarnos en nuestras decisiones es tener buenas amistades que nos ayuden a cumplir con las decisiones buenas que tomamos. Cuando decidí meterme en una dieta, incluí a varias personas que me ayudaran con esto. Ellos me preguntan cómo voy, si hablo de comer algo que yo dije que no iba a comer, me preguntan sobre la dieta. Mi consejo es, ten un buen amigo que no tenga miedo decirte la verdad y que te recuerde de la decisión que tomaste.
Espero que esto le fue de bendición, todos tomamos desiciones y cada una de estas decisiones será desafiada de una forma o otra.
