Es casi imposible que exista una familia que de una forma u otra no esté conectada al internet y las redes en alguna forma. El internet y su mundo tiene cosas buenas con las cuales todos somos beneficiados; pero existe el lado malo y peligroso que si uno no tiene cuidado, puede causar mucho daño a la familia.
Todos nosotros quienes somos padres amamos a nuestros hijos, diéramos nuestra vida por ellos sin pensarlo. Estaríamos dispuestos a enfrentar cualquier peligro por ellos sin considerar nuestro propio riesgo. Mientras que todos ahorita, incluyéndome, estamos diciendo “sí, haría cualquier cosa por mis hijos”, existe algo que me preocupa. Estamos dispuestos a morir por nuestros hijos, pero no estamos dispuestos a enfrentarlos por el mal uso de sus celulares.
Estamos dispuestos a morir por nuestros hijos, pero no estamos dispuestos a enfrentarlos por el mal uso de sus celulares.
Los defenderíamos ante cualquier amenaza humana, pero no los estamos protegiendo de los peligros diabólicos. Existirá mucho dolor si nuestros hijos están a salvo físicamente, pero esclavos espiritualmente; vivos ante el mundo, pero muertos ante Dios. Esto me recuerda mucho a lo que Cristo le dijo a la iglesia de Sardis:
“Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice esto: Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto.” Apocalipsis 3:1
Muchas veces podemos aparentar estar vivos ante todos los demás, pero sólo Dios ve que en realidad hemos perdido una lucha en el interior.
Comencé un estudio en mi iglesia que titulé: “Por amor a nuestros jóvenes”. Este estudio es para capacitar a los padres en el tema de las redes sociales y así puedan proteger a sus hijos. Las respuestas han sido muy grandes, y esa es la razón por la que me atreví a escribir este artículo. Quizás usted lo lea y también pueda ayudar a sus hijos.
Algunos podrían estar pensando, ¿para qué hacer un escándalo de esto? todos lo están haciendo. Es una buena pregunta, y quizás la respuesta se encuentra en cómo quiere que sus hijos sean en la vida. No podemos ignorar la influencia grande que existe por medio de las redes. Nuestros hijos son influenciados en su filosofía de vida según lo que hace la mayoría. Recuerde que el mundo está tratando de adoctrinar a nuestros hijos sobre los valores que deben tener.
No podemos ignorar la influencia grande que existe por medio de las redes.
Todo lo que vemos influye en nuestro corazón. Nuestros ojos son la ventana de nuestra alma, y todo lo que entra por ellos afecta nuestra mente.
“La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz;” Mateo 6:22
Hay tanta relación entre lo que vemos y lo que llegamos a ser, que Salomón también enseñó a su hijo que cuidara bien lo que veía.
“Tus ojos miren lo recto, Y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante.” Proverbios 4:25
A lo que dirigimos nuestra mirada impacta más nuestro ser que lo que estamos dispuestos a admitir. Esto es una verdad importante para los jóvenes que aun están pasando por un desarrollo en su cerebro. El grupo “Protecting Young Eyes” (protegiendo los ojos jóvenes) dice muchas cosas acerca de esta verdad. Noten:
“Durante la etapa de adolescencia, el cerebro está pasando por un proceso masivo de reconexión. Se crean millones de conexiones sinópticas por primera vez. Millones más son podados. ¡Es un espectáculo de fuegos artificiales de neurología! Todo esto se hace cuando el cerebro se convierte en una máquina de pensar más eficiente para la edad adulta. Es un proceso fascinantemente complejo.” Protect young eyes
En este proceso es sumamente importante aquello con lo que los jóvenes alimentan su cerebro. El grupo dice:
“Cualquier cosa con la que alimento a mi cerebro es lo que aprendo a amar. Especialmente antes de los 16 años.” Protect young eyes
Si el cerebro de un joven está siendo alimentado con cosas inmorales, terminará amando esas cosas. Si queremos que nuestros jóvenes sean de corazón puro, tenemos que ayudarles a no alimentar su mente de cosas que le afectarán el resto de sus vidas.
“La exposición a la pornografía durante la adolescencia es exponencialmente más impactante que durante la edad adulta, debido al cerebro.” Protect young eyes
Yo sé que muchos dirán que lo que ven no es pornografía, pero existen otras cosas que considerar. Aunque ver ese video creativo es divertido e inofensivo, pasar el rato en línea no está exento de riesgos. Además, ya sabemos que los adolescentes revelan todos los detalles de su vida, y eso puede atraer a los acosadores.
También hay un asunto grave, el cual es un problema creciente entre los adolescentes: la tecnología y la adicción a los teléfonos inteligentes. Una nueva investigación muestra que la mitad de los adolescentes estadounidenses creen que son adictos a sus teléfonos inteligentes.
Quiero que consideren las siguientes verdades con el fin de ayudar a sus hijos.
1. TODO ES UN ASUNTO DEL CORAZÓN.
“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.” Proverbios 4:23
Todos los asuntos de la vida son asuntos del corazón. Todas nuestras acciones están ligadas a lo que está en nuestro corazón. Todas las cosas que entran a nuestra vida afectan, influyen y manipulan el corazón.
¿Cuántos de nosotros hemos visto una película, y aunque sabemos que no es real, lloramos? Aunque sabemos que no es real, muchas veces podemos permitir que nuestras emociones sean manipuladas por lo que vemos. Muchos cristianos llegan a creer en el amor a primera vista. Llegan a creer que no hay problema por tener relaciones antes del matrimonio. Llegan a creer que el homosexualismo es totalmente normal y no rechazado por Dios.
La televisión y lo que vemos en internet tiene un potencial grandísimo que manipula nuestro corazón. El corazón es el asunto del problema. Podemos decir que el corazón del problema es un problema del corazón. Jesús lo dijo de esta forma.
El corazón del problema es un problema del corazón.
“El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas.” Mateo 12:35
“Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.” Mateo 15:18-19
Si queremos que nuestros hijos tengan una buena vida, debemos luchar para que tengan un buen corazón, y debemos enseñarles a proteger sus corazones.
2. ¿CÓMO PODEMOS AYUDAR A NUESTROS HIJOS CON EL USO DE SUS CELULARES?
Hay formas que podemos ayudar, pero lo más importante es que nuestros hijos desarrollen un corazón para Dios, y que ellos tengan el deseo de honrar a Dios con su corazón y con su cuerpo.
Aquí les comparto unas formas con las que pueden ayudar a sus hijos.
PONGA LÍMITES SOBRE LO QUE PUEDEN VER.
Nuestros hijos no deben tener acceso a todo el contenido del internet. Los jóvenes de hoy no sólo ven pornografía, sino que llenan su mente de violencia al ver narco videos. Se comparten videos de cosas que aún no se deben nombrar entre hijos de Dios.
“Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos;” Efesios 5:3
Puede poner filtros a su celular para que no puedan ver nada ilícito. Si buscan la predicación de nuestra serie “Por amor a nuestros jóvenes”, allí hablo de cómo usar filtros.
PONGA LÍMITES SOBRE LA CANTIDAD DE TIEMPO QUE PUEDEN USAR CELULAR O COMPUTADORA.
“Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo.” Colosenses 4:5
La vida es tiempo, y el tiempo es vida. Casi una cuarta parte de todos los adolescentes admiten estar en línea “casi constantemente”.
Lo ha visto: sale a comer con su familia y ve a los adolescentes en otras mesas que no interactúan con las personas con las que están, porque están ocupados atendiendo sus teléfonos inteligentes. En estas situaciones, también está bien decirles que no a sus hijos.
Los adolescentes pasan un promedio de 7 horas y 22 minutos en sus teléfonos al día.
Los preadolescentes, de 8 a 12 años, no se quedan atrás, con 4 horas y 44 minutos diarios.
Los límites en las redes sociales son una pequeña cruz que soportar, pero de todos modos se sentirá como tal para un adolescente. Sin embargo, así como establecemos toques de queda porque amamos a nuestros adolescentes y queremos mantenerlos a salvo, podemos establecer límites de tiempo sobre cuánto pueden usar la tecnología, y cuándo definitivamente no deberían hacerlo; por ejemplo mientras comen, o durante otros momentos específicos del día.
RECUÉRDELES CONSTANTEMENTE SOBRE SU IDENTIDAD EN CRISTO.
Todos los jóvenes batallan con la inseguridad. El problema es que permiten que los demás, o lo que ven en la vida de otros por medio de las redes sociales, haga que nuestros hijos busquen su identidad en las cosas incorrectas.
Cuando menos lo espera, sus hijos estarán adictos a los “likes” de Facebook. Estarán fascinados con selfies. Terminarán siendo antisociales y pensarán que los amigos verdaderos son sus amigos virtuales.
Es importante discipular a nuestros hijos y mostrarles su identidad en Cristo. Cristo ofrece un valor a nuestras vidas que es real y duradero. Instagram y Facebook solamente hacen que los jóvenes siempre se sientan insuficientes.
Apunte a sus hijos al hecho que son hijos de Dios.
“A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. 12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; 13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.” Juan 1:11-13
Con tantas cosas que hoy se usan para robarle el corazón a sus hijos, espero que esto le pudo ayudar un poco.
