Es raro que tengamos que tratar con este tema. Nosotros los cristianos debemos conocer bien las Escrituras y seguir el plan de Dios; pero existen muchos jóvenes que están siendo adoctrinados en sus escuelas con filosofías que dañarán su futuro. Con este pequeño artículo creo que intentaré dar un poco de luz al tema presente.
Hoy en día se escucha por todos lados sobre los derechos peleados por el movimiento feminista. Al leer comentarios en “El Imparcial”, se me hizo muy interesante cómo las mujeres respondieron al desastre que se hizo en este día (Día internacional de la Mujer) en el que supuestamente se harían protestas. Permítame aclarar que no estoy en contra del derecho de protesta; creo que ese derecho debe protegerse y debemos tener la libertad de protestar y que las voces sean escuchadas. Eso es saludable para la democracia y ayuda al gobierno a tener cierto equilibrio.
En realidad, lo que vemos en las marchas del día de la mujer no son protestas, son días donde pueden vandalizar legalmente. Lo que se hace en ese día, en otras ocasiones fuera reprobable y digno de llevar ante la ley; pero como viene en nombre de “protesta” y son muchos, el gobierno sólo observa mientras las marchas continuan.
¿Qué es todo el escándalo? ¿Cómo debe responder a esto un cristiano?
EL FEMINISMO TUVO UN INICIO NOBLE
Básicamente, el feminismo es una filosofía que aboga por la igualdad de derechos para mujeres y hombres, tanto social, política como económicamente, entre algunas otras. Las primeras feministas lucharon y ganaron el sufragio femenino.
Desde los años 70’s, la lucha grande que había era para que la mujer tuviera los mismos derechos que un hombre; por ejemplo, derecho al mismo salario si se hacía el mismo trabajo, derecho a votar, a estudiar, y también luchar contra la discriminación femenina.
A todo esto, nosotros como cristianos decimos que es correcto. Si una mujer tiene el mismo puesto que un hombre y hacen el mismo trabajo, deben ganar lo mismo, sin hacer acepción de personas. Nuestro problema con este movimiento no es su pasado ni la intención con la que fue organizado; el problema es lo que ahora representa.
FEMINISMO DE HOY
El feminismo actual va más allá de exigir un trato igualitario para hombres y mujeres. Ahora el movimiento es más profundo. La filosofía de hoy afecta a familias e hijos. Las feministas más radicales buscan activamente derrocar cualquier vestigio de dominio masculino en la sociedad, hasta el punto de oponerse a los roles bíblicos de esposo y esposa, defender el aborto y promover el lesbianismo. Las feministas radicales niegan que exista alguna diferencia entre hombres y mujeres, y enseñan que cualquier diferencia percibida entre los sexos se debe únicamente al condicionamiento social.
Les recuerdo que este artículo es para cristianos. Es obvio que si alguien no tiene a Cristo en su corazón, va a estar de acuerdo con el feminismo actual. Como cristianos nosotros creemos que el aborto es asesinato; creemos que el lesbianismo es una abominación ante Dios, y creemos que Dios dio papeles diferentes al hombre y a la mujer para desempeñar. Si usted está leyendo esto y no es cristiano(a), entendemos por qué no va a estar de acuerdo; pero nosotros como cristianos creemos en la Biblia, porque también es nuestro derecho creerla.
El feminismo moderno es una solución falsa al problema real de la desigualdad de las mujeres en una sociedad pecadora. Éste se basa en la arrogancia, y es lo opuesto al llamado del creyente nacido de nuevo a ser un siervo. Las feministas militantes modernas llaman a las mujeres a levantarse y rebelarse contra el orden que Dios le ha dado a la humanidad. Ese tipo de feminismo busca imponer valores humanistas en oposición directa a la Palabra de Dios. Vuelvo a recordar que este no es un debate sobre opinión, sino un recordatorio de lo que dice la Biblia. La Biblia instruye a la mujer:
“considerando vuestra conducta casta y respetuosa. 3 Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, 4 sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.” 1 Pedro 3:2-4
Estaríamos de acuerdo al decir que protestas nudistas, llenas de maldiciones, y que causan daño al prójimo no es de un buen carácter cristiano.
Cuando alguien dice que lucha por el feminismo o con el movimiento feminista, sólo tenemos que ver las pancartas que usan para darnos cuenta cuál es la prioridad de ellas. Como cristianos nuestro primer deber es con Cristo y Su Palabra, no hacia el movimiento de esta cultura que con cada día le da las espaldas a Dios.
EL MACHISMO CONTRIBUYÓ A ESTE PROBLEMA
Lamentablemente el hombre ha tenido mucho que ver. El machismo es sumamente condenado por nosotros los cristianos. Creemos que un hombre debe ser honorable, de buen carácter y con virtud cristiana, y no un borracho, mujeriego, flojo e irresponsable. Un hombre jamás debe levantar la mano a una mujer. Tristemente, por mucho tiempo los hombres han abusado del papel que Dios les dio, dejando un hueco grande en lo que es el verdadero liderazgo varonil. Es por esta razón que muchas mujeres ahora quieren llenar ese hueco.
Dios quiere que el varón sea como Cristo y que desempeñe un liderazgo espiritual. Por desgracia, los hombres son los que quedan muy atrás en este rol. Las iglesias tienen más mujeres que hombres, y eso es algo que ha contribuido al desorden que existe hoy.
NUESTRA RESPUESTA BÍBLICA
Reconocemos que ante Dios no hay superioridad entre el hombre y la mujer. Ambos son dos seres humanos.
“Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.” Gálatas 3:28
No hay nada superior en el hombre ni en la mujer; ambos son iguales ante los ojos de Dios. Una mujer creyente no debe permitir que la utilicen como peón en la agenda mundana del movimiento feminista. Cada dama debe reconocer su valor especial que tienen en Cristo. Yo no tengo que quemar carros para declararle al mundo que soy digno de amor; ya soy amado no sólo por mis padres, sino por Cristo quien colgó en una cruz por mí. Los hombres y las mujeres tienen el privilegio otorgado por Dios de cumplir el plan que Él ha establecido para cada uno.
Reconocemos que Dios le dio un papel diferente al hombre y a la mujer para cumplir:
LOS HOMBRES DEBEN DIRIGIR Y AMAR A SU ESPOSA COMO CRISTO AMÓ A LA IGLESIA.
Como cristianos reconocemos que ser esposo es una posición de honor. No es una posición donde sólo se dan órdenes, sino una posición de servicio y dirección. La Biblia dice:
“Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, 26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, 27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. 28 Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. 29 Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia, 30 porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.31 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.” Efesios 5:25-31
El hombre debe ser el líder del hogar, no el dictador del hogar. El hombre se parecerá más a Cristo según su habilidad de amar a su esposa y cuidar de ella, haciéndola sentir segura por el cuidado que le brinda. El hombre debe cuidarla como si ella fuera un vaso frágil.
“Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.” 1 Pedro 3:7
LAS MUJERES DEBEN SEGUIR LA DIRECCIÓN DE SU ESPOSO Y SER RESPETUOSAS.
Dios le pide a la mujer que siga el liderazgo de su marido. Esto no quiere decir que es inferior, solamente quiere decir que tiene otro papel para desempeñar.
“Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, 2 considerando vuestra conducta casta y respetuosa.” 1 Pedro 3:1-2
Yo creo que el hombre y la mujer serán felices al cumplir con el rol que Dios estableció para cada uno. El gozo se encuentra en estar en la voluntad de Dios.
UNAS PALABRAS DE CONCLUSIÓN
Este estudio fue breve, pero hay mucho más que podemos encontrar sobre este tema en la Biblia. Si usted no es cristiano(a), es casi obvio que tendrá un problema con lo que acabo de compartir. Este artículo no tiene la intención de ser un debate político, sino que fue escrito para los que creen en las Escrituras. Los que hemos sido salvos apreciamos las Escrituras porque amamos al Autor de las Escrituras. Una persona que no ama a Dios no amará Su Palabra, por lo que no estará de acuerdo con la información que aquí se ha dado.
Un hombre inconverso no querrá abrazar lo que Dios le pide sobre amar a su esposa y cuidarla como Cristo hace con su Iglesia. Una mujer inconversa no abrazará las virtudes de una mujer casta y respetuosa. Los resultados de esto los vemos en los divorcios, suicidios, niños abandonados y ahora con la legalización del aborto (asesinato de bebés). Todo lo que vemos hoy es el resultado de haberle dado la espalda a Dios como sociedad.
“El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.” Eclesiastés 12:13

Estoy de acuerdo, antes pensaba que el movimiento feminista estaba bien, por lo que muchas mujeres han pasado, Pero se que no es de agrado a Dios el aborto y el lesbianismo, Y la mejor solución a todo ello es acudir a Dios Él está con nosotros y si le pedimos a Dios en oración el nos escucha. Me fue de gran ayuda. Saludos Dios le bendiga grandemente
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