DESAFÍOS QUE ENFRENTA CADA CRISTIANO

Después de celebrar un aniversario más como iglesia, tomo el tiempo para reflexionar bastante. Quizás es la temporada donde me siento más melancólico. Después de 18 años de ministerio, de los cuales 12 años han sido aquí en Hermosillo, me pregunto si lo que he podido hacer con mi vida ha rendido suficiente fruto. 

Creo que siempre batallo lidiando con el sentimiento que podría haber hecho mejor trabajo. Siempre quedo corto de mis expectativas. Creo que nunca he sentido que el resultado fue bueno. Es por eso que quiero escribir esto, porque en cierta forma creo que muchos batallamos con lo mismo. 

No importa qué hace en su vida, cualquiera que sea su profesión, una pregunta que todos debemos hacernos es: ¿he hecho lo que Dios quiere que haga? ¿debería haber avanzado más y quizás por negligencia no lo he hecho?. Uno de mis temores es estar satisfecho con el progreso, porque eso quita el hambre por seguir hacia adelante. De la misma forma podemos descansar si hemos hecho lo mejor de nuestra capacidad. 

Para continuar a largo plazo creo que todos tendremos que enfrentar obstáculos que salen en el camino. Tendremos que vencer estos obstáculos para seguir siendo fieles al Señor. 

1. TIENE QUE SEGUIR AUNQUE EXISTA OPOSICIÓN  

Nada que valga la pena vendrá sin oposición, especialmente si está tratando de hacer algo para Dios. Es al vencer la oposición que resaltan los líderes, y al ser vencidos por la oposición resaltan los que sólo quieren seguir a Dios en los buenos tiempos. 

Nadie ilustra mejor esta verdad como Nehemías. Aún ni comenzaba la obra cuando Tobías y Sanbalat ya le estaban tirando pierdas. 

“Pero oyéndolo Sanbalat horonita y Tobías el siervo amonita, les disgustó en extremo que viniese alguno para procurar el bien de los hijos de Israel.” Nehemías 2:10

Cuando intentamos hacer algo grande, funciona como un imán que atrae la crítica y la oposición. Se siente feo estar siempre en la mirada de los críticos, pero eso nos brinda la oportunidad de mantener nuestros ojos en Cristo. 

“puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.” Hebreos 12:2

2. TIENE QUE SEGUIR AUNQUE SE SIENTA SOLO. 

Muchas veces sentimos que estamos solos en la lucha. Elías sintió lo mismo; lo vemos cuando le dijo a Dios:

“Elías volvió a decir al pueblo: Sólo yo he quedado profeta de Jehová; mas de los profetas de Baal hay cuatrocientos cincuenta hombres.” 1 Reyes 18:22

La realidad es que aunque nos sintamos así, no estamos solos. No somos los únicos que estamos teniendo esos sentimientos. Tenemos que aprender a llevar esos sentimientos a la sujeción de Cristo, y aún si fuéramos los únicos nuestro deber es seguir fieles.

3. TIENE QUE SEGUIR AUNQUE SEA MAL ENTENDIDO.

No sé cuántas veces uno trata de ayudar y otros pueden pueden interpretarlo como algo hostil. Muchas veces por tratar de hacer lo correcto alguien va a mal entender sus motivos. Bien se ha dicho: “Lo que la gente no entiende, critica”. Esa es una realidad, ya que Jesús mismo fue constantemente mal atendido por los fariseos. 

Aun en esos momentos no podemos detenernos y desanimarnos sólo porque alguien mal entendió nuestras intensiones. 

4. TIENE QUE SEGUIR AUNQUE PIENSE QUE ES EN VANO LO QUE HACE.

Muchas veces ésta es una de las que me atrapa a mí. Soy propenso a siempre querer ver el resultado de mi labor, y lo cierto es que muchas veces Dios no me permite verlo. En esos momentos uno puede sentirse que es en vano lo que hace. Cuando eso sucede tenemos que recordar lo que la Biblia nos dice:

“(porque por fe andamos, no por vista);” 2 Corintios 5:7

La Biblia nos dice que debemos seguir haciendo lo correcto, ya que después tendremos la cosecha. Dios ya sabía que nos cansaríamos, pero nos anima por medio de Su Palabra para que no nos cansemos de hacer el bien. 

“No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. 10 Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.” Gálatas 6:9-10

Cuando uno siembra, la cosecha no viene de un día para otro, porque cosechar toma tiempo. De la misma forma si nos mantenemos fieles veremos con el tiempo nuestra cosecha. 

Espero que estos pensamientos le ayuden a seguir adelante con la tarea que Dios le ha dado. Sigamos fieles, porque en la eternidad veremos que sí valió la pena. 

Leave a comment