“Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y bebió, y se levantó y se fue. Así menospreció Esaú la primogenitura.” Génesis 25:34
Al contemplar por varios días la situación de, creo casi todas las iglesias, veo una gran desconexión entre el joven soltero de 24 a 35 años. Existe un gran abismo de separación entre la vida que deben estar viviendo para Cristo y la vida a la que están siendo arrastrados. Muchos pastores vemos lentamente esta desconexión, y lo sentimos como un desperdicio de potencial y de momento.
Muchos jóvenes solteros se apartan en el momento de oportunidad más grande para Dios, y se encuentran viviendo con luchas oscuras de resentimiento e infelicidad. Piensan que nadie les entiende. Piensan que está bien jugar un poco lejos de la voluntad de Dios. Lo que muchos de estos jóvenes no están viendo y que lentamente llegan a aceptar, es el plato de lentejas frente a ellos. (Si no entiende la ilustración, lea la historia de Esaú y Jacob en Génesis).
Y es así como el diablo poco a poco los va alejando. Ellos quieren ser fiel, quieren ser ejemplo, quieren tener impacto, sin duda; pero por el momento, quieren seguir pecando un poco más. Y no se trata de que no tengan un deseo por Dios, simplemente ese deseo no es el que gobierna su vida. Al hablar con muchos jóvenes y verlos en mi propia iglesia, creo que hay algo en común entre todos. Si eres uno de estos jóvenes, me da gusto que estés leyendo esto. Muchos tienen estas cosas en común.
1. SEXO OPUESTO.
Sin duda, una de las áreas principales en las que los jóvenes adultos están fallando es en el área de sus noviazgos. Sea un joven sin esperanza, o uno que busca una posibilidad con cualquier persona del sexo opuesto, manejan sus relaciones de una manera que no honra a Dios ni la filosofía de la iglesia a la que asisten.
Un atajo aquí, un atajo allá, y cuando menos lo esperan están en un ciclo atrapante, en el cual se sienten mal porque saben que andan mal; y el lugar donde se sienten mal es en la iglesia, porque allí se les recuerda que están mal. Yo sé que el paso sencillo es dejar la relación e integrarse bien una vez más en los caminos de Dios. Pero las lentejas se ven muy bien, y el hambre es mucha.
Por otro lado, existen jóvenes que sienten que no hay esperanza; que serán solteros para siempre. Ellos sin decirlo y sin articularlo, se van apartando porque se sienten un poco enojados con Dios por no proveer a alguien. Ellos recienten a los que hacen las cosas mal, porque por la superficie se ve que les está yendo bien. Viven siempre deseando hacer el mal, pero no lo hacen porque sirven en la iglesia, o porque tienen carácter de hacer las cosas bien. Sin embargo, por dentro, el lugar donde nadie ve excepto Dios, solo existe resentimiento.
Si no es bueno buscar pareja entre los incrédulos, tampoco es bueno buscarlo entre los creyentes separados de la voluntad de Dios. Esto abre el potencial de casarse con alguien que es creyente, pero es todo. Un cristiano es alguien que se parece a Cristo, un creyente es alguien que cree en Cristo y ha sido salvo, pero es todo. Se casan y tienen un hogar religioso, hasta que se topan con los golpes de la vida, y se dan cuenta que pensaban que lo tenían todo, pero eran ciegos y pobres, como lo que Dios le dijo a la iglesia de Laodicea.
Un cristiano es alguien que se parece a Cristo, un creyente es alguien que cree en Cristo y ha sido salvo, pero es todo.
“Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.” Apocalipsis 3:17
Joven, sigue luchando por mantenerte fiel al Señor, sigue creyendo que el hacer las cosas bien tendrá un resultado que vale la pena. Quizá dure más tiempo de lo que pensabas, pero vale la pena. Es mucho mejor que lentejas, solo sigue fiel con un buen corazón. Sigue creyendo que Dios honra a los que le honran, y no pierdas tu dirección en este mundo.
“Por tanto, Jehová el Dios de Israel dice: Yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre andarían delante de mí perpetuamente; mas ahora ha dicho Jehová: Nunca yo tal haga, porque yo honraré a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco.” 1 Samuel 2:30
2. REDES SOCIALES
Otra área que está afectando a los jóvenes de hoy, es su obsesión de ver lo que todos están haciendo. Esto produce un sentimiento de que se están perdiendo la vida divertida que otro tiene, y en lugar de sentirse satisfechos, sienten que Dios no les ha favorecido a ellos como a otros. He dicho esto mucho: “la felicidad termina cuando la comparación inicia”. Y es una verdad muy profunda para los jóvenes.
La felicidad termina cuando la comparación inicia.
Tratando de vivir para Dios con convicción, son seducidos por otros cristianos que viven sin convicción. Parece ser que, aunque no tienen convicciones se están divirtiendo, y parece que están viviendo una forma de cristianismo legítima. Quieren vivir para Cristo en sus términos. Quieren la bendición de Cristo, lo que no quieren es tener que negarse a sí mismos.
Las redes abren la ventana a una conexión que no es real. Joven, no compares tu vida normal con los momentos altos de los demás. Muchas veces las personas que están desanimadas tienden a subir más cosas en las redes, solo para esconder la soledad. Ellos necesitan los “likes” para sentirse bien. No seas seducido por las apariencias.
Joven, no compares tu vida normal con los momentos altos de los demás.
Yo animo a todos los jóvenes que estén leyendo esto: usa tus redes para ser una buena influencia. Vive tu vida con convicción, tratando de influir. Maneja tus redes con propósito. Recuerda que es una plataforma que puede ser usada para influir en la vida de otras personas. No seas seducido por lo que otros publican. No te sientas que te estás perdiendo de la vida divertida. Vive una vida con propósito que otros un día quieran.
Si lo único que haces es pasar largos tiempos viendo lo que otros están subiendo, te prometo que terminarás sintiéndote vacío; viendo tu vida como si no tuvieras las mismas bendiciones que los demás. Pero Dios ha sido muy bueno contigo, por eso, no caigas en ese círculo vicioso. Si es necesario, ayuna de las redes un tiempo hasta que logres usarlas con propósito.
“Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.” 1 Timoteo 4:12
3. LA VIDA ENTRE JUVENTUD Y LA VIDA REAL
Otro problema en los jóvenes solteros es ese “purgatorio” entre la vida real y la vida de joven. Como jóvenes los golpes no duelen tanto. Como adulto cada decisión tiene grandes consecuencias, ya que hay más responsabilidades de trabajo, cosas que pagar, etc. La vida los ha llevado a enfrentar ciertas situaciones dolorosas. Ya han vivido suficiente para ver que no es todo videos juegos y sienten que no están preparados para esta vida.
Al no saber cómo manejar ese sentimiento de adulto-joven, muchos menosprecian el grupo de jóvenes. Ya no les interesa. Se sienten muy grandes para divertirse, y lo divertido para ellos es sentarse y platicar solamente. Si manejan por las noches aquí en Hermosillo, se encontrarán que en muchas casas están grupos de jóvenes que solo se sientan a platicar hasta la madrugada.
Nosotros hace tiempo dividimos nuestro grupo de jóvenes porque sí hay una diferencia entre las necesidades de universitarios y adolescentes. Pero eso no ha sido la solución grande para muchos, porque cuando el corazón está mal, no importa cuántos cambios se hagan, siempre existirá esa desconexión.
Joven, yo sé que te sientes muy grande y que ya no te identificas. Tu experiencia con el pecado te a abierto los ojos y ahora deseas otras cosas las cuales piensas que no se encuentran en el grupo de jóvenes de tu iglesia. Pero te animo que te sigas involucrando. Ve, para ser una bendición a otros jóvenes. Usa tu vida para mostrarles a otros cómo vive un joven cristiano para Cristo. Para poder lograr esto necesitas dirigir tu vida, y no permitir que cada sentimiento que viene a tu corazón te dirija. Todos terminaremos en un lugar en esta vida, pero no todos llegan allí a propósito. Te estoy animando a que dirijas tu vida de tal forma que, con propósito, hagas y llegues al destino deseado. Ora para que Dios te de claridad sobre cuál es ese destino para tu vida.
Todos terminaremos en un lugar en esta vida, pero no todos llegan allí a propósito.
“Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, 27 sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.” 1 Corintios 9:26-27
Espero que estos pensamientos los hagan meditar un poco, y así hacer más para Cristo.
