ERES HASTA HOY EL RESULTADO DE TUS DECISIONES

Ya estamos a punto de terminar el primer mes de un año nuevo. Sin duda muchos llevan su vida a un buen ritmo y tienen bastante optimismo de cómo va el año. Otros ya están siendo abrumados porque sienten que va a ser un año difícil y lento. Cómo te sientes en este momento tiene mucho que ver con las decisiones que haz tomado desde el inicio del año. 

Muchos ya se dieron cuenta que una de las cosas más difíciles de cambiar son nuestros hábitos. Nuestros hábitos forman parte de lo que somos, por lo tanto, cuando hacemos algo fuera de lo que habitualmente hemos hecho, se nos hace difícil y molesto. Nuestros hábitos en sí llegan a ser el resultado de nuestros pensamientos. Para clarificar, nosotros hacemos lo que pensamos. Después de seguir teniendo los mismos pensamientos, tendremos las mismas acciones. Las mismas acciones repetidas llegan a ser nuestros hábitos. John Maxwell en su libro “¡Vive tu Sueño! Dijo algo de los hábitos que es muy cierto: “Si tus hábitos no corresponden con tu sueño, entonces tendrás que cambiar tus hábitos, o cambiar tu sueño.” Es por eso que muchos se encontrarán diciendo que quieren algo, mientras que sus acciones dicen otra cosa. Nuestros pensamientos tendrán que cambiar si vamos a cambiar nuestros hábitos.

“Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él. Come y bebe, te dirá; Mas su corazón no está contigo.” Proverbios 23:7

“Si tus hábitos no corresponden con tu sueño, entonces tendrás que cambiar tus hábitos, o cambiar tu sueño.” John Maxwell

Es triste que muchos jóvenes pierden lo mejor que Dios tiene para ellos por ser presos de ellos mismos. Aun adultos son culpables de caer en las dolorosas consecuencias de sus malas decisiones. Mientras estemos en esta carne, todos somos propensos a cometer los más graves errores por no reconocer el potencial malévolo de nuestra carne. Muchos son fácilmente movidos por su forma de pensar porque nunca son capaces de reconocer cuando ya cayeron presos a ellos mismos. Comprendiendo bien esta lucha Pablo dijo:

“¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte? Romanos 7:24

Mientras que todos podemos cometer graves errores por medio de nuestras decisiones, existen unas personas que son más esclavas de ellos mismos. La pregunta que tenemos que hacernos es ¿por qué?. Creo que hay unas cosas que son obvias al contestar esta pregunta y otras que sólo estarán entre el creyente y Dios. Al ver esto juntos espero que nos ayude a ser mas sensibles a lo que a menudo el diablo explota en nuestras vidas para alejarnos de los caminos de Dios.

Vamos a ver tres principios que si no están bien cuidados, nos llevarán a los lugares incorrectos porque tomaremos decisiones equivocadas” 

1. EL CENTRO DE NUESTROS PROBLEMAS.

Es imposible hablar de un tema como este sin mencionar nuestro corazón. Es lo que más desea Dios, y es lo que más nos mete en problemas. El corazón cuando está rendido a Dios, brindará una orden y sintonía con Dios y su voluntad. Cuando no es rendido a Dios, será nuestro peor enemigo y la plataforma de toda manipulación demoniaca. Tres principios que deben quedar muy claros en nuestras mentes son los siguientes.

EL CORAZÓN ES LO MÁS VOLUBLE DE NUESTRA VIDA

Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” Jeremías 17:9

Por esa razón, cuando cristianos dicen “haz lo que te hace feliz” “sigue tu corazón”, “si se siente bien hazlo”, simplemente no saben lo que dicen. Nuestro corazón es capaz de hacernos sentir bien sobre una decisión que va a traer gran dolor y consecuencias dolorosas después. Puedes sentirte feliz por el momento sobre algo, sin saber que fuiste engañado por ti mismo. Le pudiéramos preguntar a Sansón, David, Amnón, quienes tomaron una decisión que les nacía del corazón, pero las consecuencias y dolor no fueron nada en comparación al sentimiento “feliz” inicial que los llevó a tomar esa decisión. 

EL CORAZON DEBE SER RENDIDO A DIOS CONSTANTEMENTE

Ya que el corazón es tan engañoso, debe ser siempre presentado a Dios. Todos los días debemos ir a Dios para asegurarnos que Él tiene el dominio de nuestro corazón, y para que nos ayude a discernirlo. David dijo:

“Escudríñame, oh Jehová, y pruébame; Examina mis íntimos pensamientos y mi corazón.” Salmos 26:2

Debemos diariamente darle libertad a Dios que nos muestro lo que está en nuestro corazón para poder confesar pecado y acercarnos a Él. 

EL CORAZÓN DEBE SER PROTEGIDO

“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.” Proverbios 4:23

Tenemos que proteger nuestro corazón de las cosas que más lo manipulan. Muchos jóvenes se casan mal por la falta de protección del corazón. Confunden infatuación con amor. Confunden fornicación por madurez en la relación. El problema es que, cuando estas líneas son borradas, las acciones son catastróficas. 

Después que David embarazó a Betsabé, empeoró las cosas tratando de esconder su pecado. Fue y tomó acciones irracionales para tratar de cubrirlo. Trajo a Urías de la guerra para que pareciera que fue Él quien la embarazó. Eso no le funcionó y mejor lo mató. Al sólo mencionar eso, se nos hace casi imposible que un creyente llegue a ese punto, pero debemos reconocer que una mala decisión engendra otra. 

Una mala decisión engendra otra.

Una joven que cae en fornicación y sale embarazada empeora las cosas al casarse con el individuo que la embarazó. Uno de los pleitos constantes que tengo con gente, es que piensan que la forma de borrar un mal es con otra mala acción. Casarse por un embarazo es similar a tratar de cubrir un mal con otro mal. Personas cegadas por la fornicación no escogerán bien con quién casarse. Se casan, y ahora los pleitos inician porque no sólo tienen un bebé que no querían, ahora se encuentran en un matrimonio al cual fueron forzados a hacer “para que las cosas no se vieran peor”. Los resultados de tales uniones llegan a ser peor. Eso no quiere decir que los jóvenes que quedaron embarazados no pueden ser restaurados para hacer las cosas bien y tengan mejores resultados, el problema tiene que ver con cómo una decisión mala engendra otra mala o peor. 

Para David, caer en adulterio era malo, pero cometer asesinato era peor. Es por esa razón que nuestro corazón debe ser protegido de cualquier cosa que lo manipule, y lo haga pensar en sí mismo y no en la voluntad de Dios. 

2. TOMARÁS MEJORES DECISIONES AL TENER LUZ

Una de las cosas que me causa inconveniencias en la vida es cambiarme sin la luz prendida. Eso no es algo que yo prefiero hacer, pero sí prefiero ser feliz, y para ser feliz es necesario no despertar a mi esposa especialmente cuando son las 4:30 am y a ella le queda dos horas más para dormir. Muchas veces he salido de la casa con ropa que pensé que combinaba y luego me doy cuenta que no. Los resultados de no cambiarme con la luz prendida son bastante frustrantes. Desde pegarme en el pie con la esquina de la cama, a salir con ropa que no combina.

Ahora imagínate tomar decisiones más importantes que lo que te vas a poner de ropa, pero sin luz. Algo muy importante en nuestra vida es la luz de la Palabra de Dios para saber cómo andamos. 

“Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.” Salmos 119:105

Cuando cristianos toman decisiones sin la luz, tendrán una vida que con combina. Dicen que quieren algo, pero no combina muy bien con lo que están viviendo. Tendrán dolores por pegarse en las esquinas que no pueden ver porque no hay luz. Cuando les pase, le echarán la culpan al mueble. Donde quiera que te encuentres hoy será el resultado de tus decisiones; y ya sea que tomaste decisiones en la luz o en la oscuridad, eso determinará dónde te encuentras. 

Dios no quiso que la Biblia fuera un libro que sólo se usara los domingos. Quiso que fuera la luz que nos guiara a cada paso que tomamos. Cada decisión podría ser tomada mejor, porque podríamos ver mejor. Si haz estado tomando decisiones sin esta luz, ya sabes cómo te sientes, dónde te encuentras, y si no cambias eso, sabes dónde terminarás. 

3. LO PEOR QUE PUEDES HACER ES CULPAR A ALGUIEN MÁS POR TUS MALAS DESICIONES

En la vida existen víctimas o existen triunfadores. Víctimas son las personas que no están felices con su vida y siempre se ven ellos como el resultado de algo malo que alguien les causó hace tiempo atrás. Cuando los creyentes se encuentran allí es difícil que obtengan un cambio en sus vidas. Es más probable que empeoren. 

Tomar responsabilidad por nuestras acciones es difícil, porque la mayor parte quiere huir, ocultar o excusar sus malas decisiones. Dios quiere que las enfrentemos, confesemos y nos apartemos de nuestras malas decisiones. Puedes pasar toda tu vida culpando a tu padre de por qué te casaste mal, o puedes asumir responsabilidad que escogiste casarte mal. Puedes vivir culpando a otra persona que te ofendió, por lo cual te encuentras fuera de la voluntad de Dios, o puedes tomar responsabilidad de haber reaccionado mal a una ofensa y en lugar de correr hacia Dios corriste hacia el impulso de tu corazón. 

No importa donde te encuentres, en qué esquina, en qué pecado, en qué situación. Si buscas a Dios y te sometes a Él podrás salir adelante para contar tu historia de advertencia, y para ayudar a otros que no cometan los mismos errores que los tuyos. 

Mas si desde allí buscares a Jehová tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma.” Deuteronomio 4:29

Espero que este artículo haya sido de ayuda. 

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