LAS CARACTERÍSTICAS DE LOS GRUPOS CARNALES EN LA IGLESIA

Para ser una mala influencia, no tienes que persuadir a hacer lo malo, con solo no influir en lo bueno es suficiente. Como pastor joven, siempre pensé que solo en mi iglesia había grupos de amigos de mala influencia.  Pero, con el pasar de los años, me he dado cuenta de que cada iglesia los tiene. 

No debe de sorprendernos cuando esto sucede, ya que cada uno de nosotros tiene la necesidad de tener compañerismo, y el diablo sí que sabe cómo torcer esto para provecho de su propio reino.

Hablé recientemente con un amigo que es pastor, y me preguntó sobre cómo debería tratar con los grupos carnales en su iglesia. Curiosamente, al tener esa conversación, yo acababa de lidiar con alguno de los grupos carnales de la mía. Días atrás, me habló otro pastor con preguntas similares. 

La razón de que este tema es muy importante, es porque muchos, sin saberlo, están siendo influenciados o afectados por grupos que pretenden ser espirituales, pero sus objetivos son producto de carnalidades, disensiones, divisiones, pleitos, etc. 

Cada grupo carnal tiene buenas intenciones. Por lo regular comienzan con el deseo de hacer algo espiritual, o bueno, así lo manejan. Los motivos al principio son solo para animarse unos a otros, porque, por lo regular, una persona o dos están seriamente lastimadas por alguien más, ya sea de su pasado o por otro hermano de la iglesia. 

Viéndolo por encima, los motivos pueden escucharse bien, pueden sonar hasta bíblicos. En fin, en estos grupos llegan a hacerse círculos donde se hablan chismes (esto por querer recibir ayuda de alguien, por decirlo así). 

Quiero ayudar, no solo a pastores que estén leyendo esto, sino también a miembros de iglesias, para que sepan cómo cuidarse. 

Noten algunas características de los grupos carnales:

1. SIEMPRE SON LOS MISMOS.

Siempre, los que se juntan, son los mismos. Si alguien no comprende cuál es el problema de juntarse los mismos todo el tiempo, es porque no ven los resultados de las personas que forman parte del grupo. 

El juntarse siempre con los mismos, trae una familiarización muy peligrosa. Entre más confianza exista, menos respeto se tendrán como hermanos en Cristo. Entre más confianza hay, más ciegos se hacen a las conversaciones incorrectas que se llevan a cabo. 

Entre más confianza exista, menos respeto se tendrán como hermanos en Cristo.

Por estar en confianza, pueden aún llegar a ofenderse y salen de pleito. Cuando veo un grupo de hermanos en mi iglesia que siempre andan juntos, solo espero a que truene una bomba entre ellos, o que causen un problema con alguien más. Por la mayor parte, uno pensaría que debería ir con ellos antes que explote la bomba, pero si voy antes, luego se me acusa de tener algo contra ellos, porque nada ha pasado y sus intenciones son buenas. 

Reitero, una señal de un grupo incorrecto es que siempre son los mismos. 

2. POR LO REGULAR EXISTE LO QUE LLAMO “EL PADRINO O MADRINA” (LA PERSONA ESPIRITUAL)

En cada grupo existe uno que es “más maduro” que los demás. Puede ser alguien que conoce un poco más de la Biblia, o que tiene tiempo de ser cristiano. Esa persona es a la que van para recibir consejo (aunque muchas veces solo es chisme). El padrino o madrina se encarga de hacer a todos sentir que es correcto todo lo que se hace. Todos los del grupo creen que están bien porque esta “persona espiritual” dice que está bien. 

Esta persona es altamente respetada. Curiosamente los padrinos hablan mucho de ser espiritual pero por lo regular carecen de evidencia de su espiritualidad. Siempre he dicho que el conocer de la Biblia es solo un lado de la moneda. Una persona puede conocer mucho de la Biblia y no haber ganado a nadie para Cristo. 

Esos padrinos o madrinas por lo regular no tienen fruto en sus iglesias, no hay almas salvas. Lo que sí existe es un estancamiento en las personas que rodean a tal persona. Todos de una forma o otra se han atorado, y están en la misma situación espiritual. Una de las razones por ello, es que nadie puede en realidad ser espiritual y continuar en tal grupo porque no estarían de acuerdo con lo que en realidad está sucediendo. 

“¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?” Amós 3:3

3. CUANDO SE REÚNEN, EXISTE UN SENTIR DE QUE TODOS TIENEN QUE SER INVITADOS.

Otra característica de estas amistades es, que si se trata de un grupo de ocho personas, por decirlo así, y tres de ellos se juntan, los otros que no fueron invitados se sentirán mal. Lo toman personal, se sienten inseguros del porqué no fueron invitados. 

Hacen comentarios que aluden a que notaron que no fueron invitados. Ellos mismos formaron una pandilla cristiana, es “todos o nadie” para cada reunión. Sabes que un grupo está mal al sentir que tienes que esconder el hecho de que fuiste a un café y no tienes la libertad de comentarle a nadie, no vaya ser que se ofenda alguien del grupo por no ser invitados.

Sabes que un grupo está mal al sentir que tienes que esconder el hecho de que fuiste a un café.

Tampoco existe libertad de hacer nuevos amigos, o tener amistades por otro lado, porque comienzan a quejarse y a criticar a la persona a la que te acercas.  No saben cómo convivir con nuevas personas individualmente, sino que lo tienen que hacer en grupo. Es por demás decir que cuando convives con alguien nuevo, la persona que no fue invitada se ofende.

4. POR LO REGULAR UNOS, AUNQUE NO TODOS, ESTÁN OFENDIDOS CON ALGUIEN MÁS DE LA IGLESIA.

Curiosamente no todos, pero una gran cantidad de grupos que se forman se hace por una reacción a un asunto de la iglesia. Ya sea que todos estén ofendidos por la misma persona, o todos estén en desacuerdo con alguien. 

Lo que los une es la “agonía del dolor que alguien más les causó”. Y esa bandera es usada para tener sus desahogos unos con otros. No arreglan el problema porque solo hablan de sus ofensas y se enojan más con el ofensor. Pero no buscan una verdadera reconciliación, solo buscan el desahogarse. Por lo cual, el desahogarse con alguien que no es parte del problema o la solución, es tomado como “chisme”. 

No arreglan el problema porque solo hablan de sus ofensas y se enojan más con el ofensor.

Lo correcto es que el ofendido vaya con quien lo ofendió y arregle su problema, como nos dice la Biblia. (Mateo 18:15). De nada sirve que alguien solo escuche mis corajes e injusticias si yo no estoy dispuesto a ir con la persona que me ofendió. Es solo chisme disfrazado en consejería ya sea por el padrino o alguien que no es parte del problema. 

5. ESTÁN EN CONTRA DE LAS MISMAS PERSONAS.

Porque se la llevan hablando de otras personas, es natural que tengan las mismas opiniones de esas personas de quienes hablan. No pueden estar dos juntos excepto que estén de acuerdo (Amós 3:3). Y de tanto escuchar, y por el mismo cariño que hay entre el grupo, sin querer los que no tenían pleito con un individuo comienzan a verlo con ojos de desagrado. Y aunque no abracen el problema por completo, se separan de aquella persona que ofendió a su amigo para no lastimar a alguien del grupo.

6. CUANDO HAY DESACUERDO ENTRE ELLOS, SE HACEN GRUPOS DENTRO DEL GRUPO.

Como ya están ligados, cualquier desacuerdo es algo fuerte. Pero se aplican las mismas costumbres. Sea un individuo dentro del grupo que causó el problema, el resto de las  personas:

1. Se sentarán a hablar de lo que pasó. 

2. Todos comienzan a hablar del individuo.

3. Fomentan discordia en contra de la misma persona. 

3. Se apartan de la persona.  

Sin que ellos se den cuenta, han hecho lo mismo que ya se habían acostumbrado a hacer pero ahora con uno de los suyos. 

“Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.11 Porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos, por los de Cloé, que hay entre vosotros contiendas.” 1 Corintios 1:10-11

“De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. 2 Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, 3 porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?” 1 Corintios 3:1-3

7. LAMENTABLEMENTE LOS AFECTADOS SON LOS NUEVOS CRISTIANOS.

Lo triste de esto es que los nuevos cristianos son los más afectados. Por esa razón, como pastor, limito la influencia de personas que. Es decir, limito en dónde van a servir, porque quienes van a ser afectados, serán las personas nuevas en la fe. Por lo regular, un cristiano nuevo no sabe diferenciar entre una conversación cristiana y una carnal, porque apenas está aprendiendo lo que es correcto y lo que no. Son los nuevos cristianos que quedan más decepcionados por lo que ven y escuchan.

CONCLUSIÓN

Los puntos que di son ambiguos y son diferentes en todos los casos. A la misma vez, tienen cosas en común. Si usted se identificó, salga y tenga compañerismo fuera de su grupo. Trate de ser una buena influencia y no permita que le traigan problemas ajenos a usted. 

Si es pastor, ore por esos grupos. Tarde o temprano uno o varios pueden ser movidos por el Espíritu Santo de alejarse cuando ven y se dan cuenta que no están cumpliendo con el propósito cristiano. Yo en particular, cuido los ministerios que desempeñan; y lo hago no por estar contra ellos, sino por estar a favor de la unidad de la iglesia.

Como no estoy de acuerdo con eso, no quiero que los líderes estén dando ese ejemplo. Puede causar mucho daño a largo plazo. Especialmente a iglesias chicas. Si un día por una razón u otra este grupo causa problemas que afectan a varios  y afecta la unidad de la iglesia entera, otras medidas tienen que ser tomadas. 

Cuando se va un grupo de 10 personas de la iglesia, para una iglesia de 30 puede sentirse muy grande. Aunque no importa el tamaño de la iglesia, siempre es doloroso cuando llegan a esas medidas. Como pastor es difícil tratar de mantener a la iglesia unida porque el diablo quiere usar cualquier medio posible para dividirla, por ejemplo:

1. Cristianos viejos. (1 Corintios 3:1-3)  

2. Lobos rapaces. (Mateo 7:15) 

3. Falsos hermanos. (2 Corintios 11:26) 

4. Pleitos entre hermanos (Filipenses 4:2-3). 

¿Y para qué le interesa al diablo la división en las iglesias? Porque una iglesia dividida será estorbada a cumplir lo que Dios le ha encomendado.

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