CUANDO ESTÁS EN EL VALLE DE AFLICCIÓN

Bastantes veces nos encontraremos en medio de un valle. El valle representa un lugar de problemas y desánimo. Representa los tiempos donde no tienes ganas de seguir, y en realidad no sabes ni qué hacer. ¿Haz estado allí?

Creo que si tienes más de diez años, de una forma u otra te haz encontrado allí. Muchas veces es por nuestra propia culpa, y otras, es una prueba que Dios está usando para fortalecernos. Algo que he aprendido a lo largo de mi vida, es de nunca tomar decisiones grandes cuando estoy en el valle. Casi siempre te arrepentirás de la decisión que tomes. Recuerden esto: El corazón no puede ser confiado en su totalidad. 

“Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” Jeremías 17:9

Los valles son para meditar, aprender, y orar. No es divertido estar en el valle, incluso es cansado. Casi siempre te sentirás cansado sin razón. Todos detestamos los problemas, pero los problemas son la razón de cada mejora que hacemos. Los problemas aceleran tu ingenio, fortalecen tu voluntad, y te obligan a pensar fuera del status quo.

Los valles son para meditar, aprender, y orar.

Siempre he dicho esto y siempre vale la pena repetirlo: cada problema, prueba si vas a confiar en Dios o no. Son los momentos para mostrar si verdaderamente creemos lo que decimos que creemos. Y todos saben que estos momentos no son fáciles, pero muchas veces necesarios. 

cada problema, prueba si vas a confiar en Dios o no

Cuando estamos en un valle, la pregunta que siempre nos hacemos es: ¿Por qué? ¿Por qué estoy pasando por esto? No sé cuántas veces me han preguntado a mí, y no sé cuántas veces me he preguntado eso a mí mismo. Dentro del momento perdido en el que nos sentimos, tenemos que recordar las Escrituras y repetirlas. Puede ser que Dios quiere que escuches su voz, y todos sabemos que somos más sensibles cuando estamos perdidos. 

Otras veces, Dios quiere llamarnos la atención. Y todos sabemos que es mas fácil quebrantarnos cuando estamos en el valle. Existe un sin número de razones de por qué estás pasando por un valle. Si no es por desobediencia a Dios, entonces será el diablo quien te está tratando de tentar para quitarte del camino de la fe. O es Dios quien quiere tener un poco más de tiempo contigo. 

Lo más importante de los tiempos bajos es la forma en que te conduces, ya que la manera en que lo hagas, determinará cuánto tiempo estarás en el problema. Nada hace la jornada en el valle peor, como la queja, la rebelión y la adoración a uno mismo. Lo que potencialmente puede hacer que duremos más tiempo en el valle es cuando paramos de pensar en la causa de Cristo y solo pensamos en nuestra causa. 

Muy fácil se nos olvida que la cruz que cargamos fue hecha a nuestra medida por el Hijo del carpintero. Y como fue hecha por Él, el propósito también es divino. Cada valle, cada problema tiene su potencial de producir algo bueno en nosotros.  Fue el problema que Jacob tuvo con Esaú que lo llevó a Betel donde tuvo su encuentro con Dios. Y con ese encuentro, cambió todo su futuro. Fue un problema que amenazaba la vida del pueblo de Dios que lanzó a Ester a entrar a la cámara del rey, haciéndola una heroína del pueblo judío. Fue un problema gigantesco que impulsó a David de ser un joven e insignificante pastor de ovejas a un rey valiente de Israel. Los  cuarenta mil soldados vieron cómo un joven tuvo el valor de enfrentarse con un gigante. 

Muy fácil se nos olvida que la cruz que cargamos fue hecha a nuestra medida por el Hijo del carpintero.

Imagínese el potencial de su valle. ¿Qué será lo que Dios está tratando de hacer contigo? No todo el tiempo podemos percibirlo, porque quizás apenas es el comienzo. Pero todo depende en cómo te conduces durante este tiempo. Puedes arruinarlo todo en la carne, o puede ascender con el Espíritu Santo de Dios. 

Tuve que aprender a ver el éxito de las diferentes formas en que se ven en la Biblia. Por ejemplo, todos pensaríamos que José cuando fue tirado en una cisterna, era un vil fracaso (Génesis 37:19-21). Pero apenas Dios estaba comenzando con su futuro. María y José podrían verse ante este mundo como unos fracasos por ser pobres, no tener dinero y poder tener a su hijo en un lugar de respeto. Pero en un pesebre nació aquél que triunfaría sobre la muerte y quién nos diera victoria a todos. 

Esteban murió apedreado, pero pocas veces se ha abierto el cielo para la muerte de alguien. Esteban dijo: “y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios.” Hechos 7:56.

El éxito no es solo los triunfos ante los ojos del hombre. El éxito verdadero es lo que Dios ve como un triunfo. De una forma práctica, el éxito cristiano puede ser visto en cómo botas una vez que pegas al suelo. Y todos pegamos en el suelo de vez en cuando. Lástima que muchos allí se quedan. Pero otros se levantan más fuertes y listos para lo que sigue. 

“Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse; mas los impíos caerán en el mal.” Proverbios 24:16

El éxito verdadero es lo que Dios ve como un triunfo.

Si te encuentras en un valle, no puedo decirte por qué te encuentras allí, solo te puedo animar en lo que puedes hacer mientras que estas allí y ver lo que Dios quiere hacer contigo. 

1. SIGUE CREYENDO LAS ESCRITURAS

Es fácil dudar todo en el valle. Las palabra de Dios pueden sonar como solo palabras y no como palabras necesarias. Todo lo que Dios dice, sigue siendo cierto aunque no lo sientas así. Dios no cambia según nuestros sentimientos. Lo que es verdad en la cima es verdad en el valle. La verdad de Dios es verdad cuando es fácil vivirla, y aun cuando no queremos vivirla. 

“Afligido estoy en gran manera; Vivifícame, oh Jehová, conforme a tu palabra.” Salmos 119:107

“Susténtame conforme a tu palabra, y viviré; Y no quede yo avergonzado de mi esperanza.” Salmos 119:169

Lo que es verdad en la cima es verdad en el valle.

2. SIGUE VIVIENDO LAS ESCRITURAS

Muchos pueden pensar que la vida cristiana no aplica solo porque estás enojado o en un capricho. Yo creo que es cuando más cuenta. Lo que empeoró la situación para Israel cuando estaba en el desierto fueron sus murmuraciones. Y muchas veces, cristianos amargados o encaprichados arruinan sus instancias porque decidieron que ya no tienen que vivir lo que dicen que creen, solo porque están enojados. Pegar en el suelo es un problema, pero el quedarse en el suelo es simplemente una pérdida de oportunidad de poder haber madurado. 

Pegar en el suelo es un problema, pero el quedarse en el suelo es simplemente una pérdida de oportunidad de poder haber madurado.

Antes de ser rey, la Biblia dice que David era un hombre conforme al corazón de Dios. Luego llega el momento que Saúl quiere matar a David por celos. David tuvo la oportunidad de matar a Saúl, pero David vivió lo que él creía. Aunque humanamente, aunque en la carne podría haber hecho lo contrario, pero no, David quería dejar eso en las manos de Dios. Dice la Biblia:

“He aquí han visto hoy tus ojos cómo Jehová te ha puesto hoy en mis manos en la cueva; y me dijeron que te matase, pero te perdoné, porque dije: No extenderé mi mano contra mi señor, porque es el ungido de Jehová.” 1 Samuel 24:10

Jesús le enseñó tantas cosas a sus discípulos. Cosas muy difíciles lo cual constituye la vida cristiana. Una de esas enseñanzas es qué hacemos con aquéllos que nos ofenden. Jesús dijo que parte de nuestra oración a Dios debe ser:

“Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.” Mateo 6:12

¡Ouch! No conozco a muchos cristianos que sinceramente pueden orar eso. Cuando Jesús enseñó este principio, también dijo que la gran diferencia entre los cristianos y los incrédulos era sobre lo que hacemos con aquellos que nos han ofendido. Jesús dijo:

“Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; 45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. 46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? 47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? 48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.” Mateo 5:44-48

De una forma humana podemos decir algo como “Pues Jesús allí estaba en la cima de su vida, todo hasta este momento estaba bien etc…” Vamos a ver a Jesús en su valle. ¿Vivió lo que enseñó? Cuando Jesús estaba colgado en la cruz, después de que lo latigaron, lo golpearon, le escupieron, le escarnecieron, lo crucificaron, Jesús dijo: 

“Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes.” Lucas 23:34.

¡Wow! Solo al pensar esto me trae convicción. Con cada  momento oscuro en nuestras vidas, tendremos la oportunidad de brillar y mostrarle al mundo la diferencia que hace Cristo en nuestras vidas. Si nos rendimos a la carne, solo perderemos nuestro testimonio. En el momento oscuro de Pablo y Silas, quien también después de haber sido golpeados y encarcelados ellos se comportaron de la misma forma que se comportaban cuando todo iba bien en sus vidas. Note lo que dice la Biblia:

“Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían.” Hechos 16:25

Con cada  momento oscuro en nuestras vidas, tendremos la oportunidad de brillar y mostrarle al mundo la diferencia que hace Cristo en nuestras vidas.

De la misma forma, los inconversos alrededor de usted, los presos de sus pecados ponen atención sobre usted cuando se encuentra en la media noche de su vida. ¿Qué es lo que escuchan de usted? ¿Qué es lo que ven? Entre más oscura la noche mas brilla la luz. En su valle, recuerde de vivir las Escrituras que ya conoce. 

3. SIGUE ORANDO A DIOS

No existe algo tan poderoso en nuestras vidas como la oración. Y no existe algo de lo cual somos tan negligentes en hacer. La oración cambia todo. No hay límite de lo que la oración no podría lograr en su vida. Bien nos recuerda la Biblia: “muchas son las aflicciones del justo…” Esto es un hecho. Solo al leerlo, muchos movieron su cabeza diciendo que sí. Pero también existe una promesa para nosotros “…Pero de todas ellas le librará Jehová.” (Salmos 34:19). 

Mientras que las quejas y el mal comportamiento dentro de tu valle pueden alargar tu estancia allí, la oración puede recortarlo.

“Orad sin cesar.” 1 Tesalonisenses 5:17

“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? 10 ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? 11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan? 12 Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.” Mateo 7:7-12

Solo Dios sabe pegarle al blanco en nuestras vidas. Si nosotros siendo malos somos capaces de hacer el bien con nuestros hijos, imagínate lo que un Padre perfecto estaría dispuesto a hacer con sus hijos si solo le piden. He allí nuestro problema. No pedimos. “Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.” Santiago 4:2. Atrévase a creer los suficiente en Dios para orar. Si Dios puede agregarle mas años a un rey que pidió no morir, de seguro puede hacer una diferencia en su valle. 

Quizás esto puede sonar muy sencillo, pero con frecuencia tengo que recordarme de estas verdades, cuando mi alma se siente aplastada, cuando parece ser oscuro, o cuando simplemente no entiendo lo que está pasando. Tengo que seguir creyendo, tengo que seguir viviendo y tengo que seguir orando. Espero que esto le haya ayudado hoy en su caminar con Dios. 

2 thoughts on “CUANDO ESTÁS EN EL VALLE DE AFLICCIÓN

  1. Gracias pastor, saludos desde Nicaragua. Muchas veces en un ministerio comenzando sentimos que estamos en el valle cuando la iglesia queda vacía el día domingo y solamente tu familia está contigo, pero vienen a mi mente sus palabras cuando contó su testimonio de cuando predicó a las sillas. He pasado por algunos días así y siempre pienso en la perseverancia y en las palabras de Cristo cuando dijo:
    “Sobre esta roca edificaré MI iglesia”
    No somos nosotros quienes daremos el crecimiento es Cristo.
    Muchas gracias y saludos.

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