TRABAJANDO POR UN MEJOR MATRIMONIO

Uno de los mejores regalos que Dios nos dio fue el matrimonio. Sólo Dios pudo haber creado algo tan único y tan placentero, por lo que también es una de las cosas más atacadas por el diablo. Él sabe que si un matrimonio está mal, tendrá un efecto grandísimo en los hijos, especialmente cuando los padres son cristianos. Si hijos cristianos crecen en un hogar donde sus padres no se aman, es muy improbable que se mantengan fiel a Dios, ya que lo verán como si Dios no tuvo un efecto en la vida de sus padres. 

Tener un matrimonio placentero demanda mucho trabajo, no sucede por accidente. Muchas parejas buscan cómo tener un buen matrimonio de la misma forma que buscan perder peso sin el esfuerzo que requiere controlar lo que comen. No hay una pastilla mágica, no hay una fórmula mágica y fácil que produzca una matrimonio feliz. Todo lo que he podido observar en mis veintidós años de matrimonio es que el que quiere tener un buen matrimonio tendrá que trabajar por él. 

Mientras que pudiera dar una lista muy larga de áreas en las que pueden trabajar, me enfocaré en tres por esta ocasión. Creo que si trabajamos en esto, podremos ver cambios drásticos en nuestro matrimonio. 

1. TRABAJAR EN OBEDECER LAS ESCRITURAS

Yo sé que puede sonar demasiado obvio, pero hay matrimonios “cristianos” que no son obedientes a las Escrituras. Esto representa una lucha debido a la confianza que existe en el matrimonio; toman las cosas por demás y abusan por el amor que se tienen. Sin embargo, obedecer las Escrituras es muy importante porque en ellas se encuentra la clave para tener un equilibro marital.

Por ejemplo, si yo y mi esposa estamos teniendo desacuerdos, las Escrituras me exhortan a controlar mi temperamento (Efesios 4:26). La Biblia también me manda a amar a mi esposa como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella (Efesios 5:25). Otro mandamiento que la Palabra de Dios me da es perdonar como Cristo me perdonó a mi (Efesios 4:32)

¿Qué tan diferente fuera su matrimonio si tuvieran control propio, si cumplieran con el rol que Dios dio a cada uno, y si aprendieran a perdonarse como Cristo perdonó? Por lo regular, en los hogares sucede todo lo contrario, y se lastiman profundamente. Al no tener control propio, dicen cosas que nunca se deberían haber dicho, hacen cosas que nunca deberían haber hecho, y viven llenos de resentimiento que los lleva a tratarse de una forma áspera. 

Si quiere un matrimonio placentero tendrá que trabajar en ser obediente a las Escrituras. Ser obedientes a las Escrituras es lo que nos da el derecho de decir que tenemos un matrimonio cristiano. 

2. TRABAJAR EN SER BUENOS AMIGOS

No sé cuántas veces he ayudado a matrimonios que son cónyuges pero no son amigos. Pasan largos períodos de tiempo sin verdaderamente disfrutar su tiempo juntos e incluso sin desear pasar tiempo juntos. Para los amigos siempre es placentero pasar tiempo juntos, pero aún para tener una buena relación de amistad se necesita trabajo. 

“El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; Y amigo hay más unido que un hermano.” Proverbios 18:24

Para poder tener amigos yo debo mostrarme amigo. En otras palabras, debo ser lo que estoy buscando, ya que es imposible atraer algo que no soy. Muchos se sorprenden que siempre están teniendo conflictos con sus amistades, pero la razón que siempre tienen conflicto es porque atraen lo que son, y si son malos amigos van a atraer malos amigos. 

Si desea tener un matrimonio en el que disfruta de amistad con su cónyuge, asegúrese que usted sea la persona correcta en la amistad. Abrace la regla dorada que se encuentra en Mateo 7:12

“Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.” Mateo 7:12

3. TRABAJAR EN SER BUENOS AMANTES

“No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.” 1 Corintios 7:5

Vivimos en un mundo muy sexualizado que ha pervertido la idea real de Dios sobre la intimidad en el matrimonio. Muchos matrimonios sufren desde su vida íntima. Dios inventó la relación sexual para que se realizara dentro del contexto matrimonial, y dentro del matrimonio la vida sexual es algo increíblemente bueno. 

“Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.” Hebreos 13:4

Muchos padres cristianos cometen un gran error al tratar este tema como si fuera algo sucio, por lo que es un tema del cual no se habla. Eso hace que nuestros hijos encuentren la información que buscan conocer en otros lugares, donde seguramente encontrarán la información incorrecta.

La vida sexual debe ser algo muy regular y especial, tanto que los esposos anticipen la siguiente vez que podrán unirse para intimar. Por muchas razones muchos matrimonios no están teniendo relaciones con la regularidad que deberían para tener un matrimonio saludable. El hombre especialmente tendrá que darse a estudiar bien a su esposa hasta estar convencido que ella disfrute y anticipe su unión como él. Si vamos a estar casados toda una vida con la misma persona, sería buena idea conocer al cónyuge personalmente e íntimamente.

Existen varias razones del por qué tantos matrimonios sufren en su vida íntima.

VIVEN FUERA DE EQUILIBRIO

Todos vivimos en un mundo de alta velocidad. Siempre hay trabajo, siempre hay algo que demanda nuestra atención. Muchas veces matrimonios hacen toda su vida alrededor del trabajo y no saben cómo desconectarse. Otros matrimonios viven alrededor de sus hijos. No saben hacer algo a solas, siempre tienen a sus hijos de por medio. Los hijos pueden ser unos terroristas a la vida sexual de los padres. Es muy importante entrenar bien a los hijos para que sepan y entiendan cómo darles tiempo y espacio en el matrimonio. 

Pueden ser una variedad de razones, pero cada matrimonio tiene que esforzarse en mantener este equilibrio de tal forma que puedan alimentar el matrimonio adecuadamente. 

VIVEN CON EL CELULAR EN LA MANO

Es un hecho que matrimonios que se van a dormir con el celular en la mano no están teniendo relaciones frecuentemente, ya que pasan tiempo en el celular hasta estar tan cansados, que prefieren dormir que tener intimidad. Si quieren tener una buena salud sexual tendrán que aprender a no dejar que el celular sea un terrorista en su vida íntima. 

NO NUTREN LA AMISTAD 

Si no disfrutan su tiempo como amigos, mucho menos van a querer buscarse para alimentar la vida íntima. Tener una buena relación de amistad les guiará a querer pasar tiempo juntos; y si les gusta pasar tiempo juntos, esto por automático facilitará el deseo de querer tener intimidad. Trabajen bastante en ser buenos amigos, y eso les ayudará en ser buenos amantes. 

Espero que este artículo le haya ayudado. Si fue de bendición compártalo con alguien más para que también reciba la bendición. 

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