Desde la muerte del Papa, he notado un creciente interés, o al menos muchas conversaciones, acerca de los tiempos finales. Ya sea por la especulación sobre quién será el próximo Papa o por teorías como la del “Papa negro”, parece que todo el mundo ha comenzado a hablar del fin de los tiempos.
Es fundamental que comprendamos lo que dicen las Escrituras sobre este tema. Lamentablemente, muchos cristianos prestan más atención a las profecías de Nostradamus que a la Palabra de Dios. Incluso muestran un entusiasmo preocupante ante la posibilidad de que esas profecías se cumplan. Lo más triste es que no muestran esa misma emoción o urgencia cuando se trata de lo que Dios ha revelado en Su Palabra.
No me malinterpreten, a mí también me intrigan, en cierta medida, las teorías de conspiración. Me atrae ese ejercicio de conectar los eventos actuales con posibles significados más profundos, de explorar lo que quizás está oculto al razonamiento humano común. Me identifico con aquellos que disfrutan escudriñar los detalles de lo que sucede en el mundo para analizarlos a la luz de las Escrituras.
Pero la base sobre la cual interpreto los eventos actuales siempre será la Biblia. A diferencia de muchas otras religiones del mundo, los cristianos, y en particular los bautistas, creemos que la Biblia es la única autoridad en asuntos de fe y práctica. No aceptamos nuevas revelaciones ni profecías fuera de lo que ya ha sido revelado en las Escrituras, aunque vengan en el nombre de Dios. Creemos firmemente que toda la revelación que Dios quiso darnos está contenida en Su Palabra.
Esto es importante entenderlo, especialmente al contrastarlo con la Iglesia Católica, la cual reconoce tres fuentes de autoridad: la tradición, el Papa y las Escrituras. Para ellos, estas tres tienen el mismo peso, mientras que para nosotros, solo la Palabra de Dios tiene la autoridad final. Nadie pensaría en igualar la autoridad de la tradición humana con la de la Palabra de Dios, pero esta ha sido, consistentemente, la posición de la Iglesia Católica. El Papa Inocencio III llegó a declarar:
“Todo clérigo debe obedecer al Papa, aun si lo que le ordena es malo; porque ninguno puede juzgar al Papa.” Papa Inocencio III (1198–1216)
A esto nosotros respondemos con un rotundo no. Toda autoridad humana está por debajo de la autoridad de Dios. Aunque la Biblia nos manda a someternos a las autoridades humanas, también deja claro que, si algún día la autoridad de los hombres entra en conflicto con la autoridad divina, estamos llamados a obedecer a Dios antes que a los hombres. La Palabra de Dios es nuestra máxima autoridad, porque en ella se expresa la voluntad y el mandato del Dios soberano.
“Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.” Hechos 5:29
Curiosamente, la Iglesia Católica, que afirma que el apóstol Pedro fue el primer Papa, difícilmente imaginaría que ese mismo Pedro escribió palabras que contrastan con prácticas que dicha institución adoptó siglos más tarde. A lo largo de su historia, la Iglesia Católica utilizó la fuerza, la intimidación e incluso la muerte para obligar a las personas a alinearse con su doctrina. Durante mucho tiempo, se opuso a que el pueblo tuviera acceso directo a una copia de las Escrituras.
Sin embargo, muchos héroes de la fe tuvieron la firme convicción de que todos debían tener la Palabra de Dios en sus propias manos, para poder conocer a Dios de primera mano, sin depender de una institución religiosa como intermediaria. Esa convicción les costó la vida.
Uno de ellos fue William Tyndale (1494–1536), pionero en traducir la Biblia al inglés directamente de los textos originales en hebreo y griego. Su obra fue considerada herética por la Iglesia Católica, ya que desafiaba su control exclusivo sobre la interpretación de las Escrituras. En 1522, cuando Tyndale tenía 28 años, trabajaba como tutor en la casa de John Walsh, en Gloucestershire, Inglaterra. Pasaba gran parte del tiempo estudiando el Nuevo Testamento griego de Erasmo, impreso apenas seis años antes, en 1516. A medida que comprendía con más claridad las verdades de la Reforma, su postura lo volvía cada vez más sospechoso dentro del entorno católico de la familia Walsh.
El historiador John Foxe relata que, en una ocasión, durante una cena, un erudito católico exasperado le dijo: “Sería mejor para nosotros estar sin la ley de Dios que sin la del Papa.”A lo que Tyndale respondió con su célebre declaración: “Yo desafío al Papa y todas sus leyes… Si Dios me concede vida por algunos años más, haré que un niño que maneje el arado conozca más de las Escrituras que tú.”
En 1535 fue arrestado cerca de Amberes, traicionado por alguien en quien confiaba. Fue encarcelado en el castillo de Vilvoorde durante 16 meses. Al ser condenado a muerte por herejía, fue estrangulado y luego quemado en la hoguera. Sus últimas palabras fueron: “Señor, abre los ojos del rey de Inglaterra.”
Yo desafío al Papa y todas sus leyes… Si Dios me concede vida por algunos años más, haré que un niño que maneje el arado conozca más de las Escrituras que tú.” William Tyndale
Antes de él, también se destacó John Wycliffe (1320–1384), quien tradujo la Biblia al inglés medio. Aunque no fue ejecutado en vida, fue duramente criticado por sus acciones. Después de su muerte, el Concilio de Constanza lo declaró hereje. Sus restos fueron exhumados, quemados y sus cenizas arrojadas al río como símbolo de condena. Wycliffe fue un precursor de la Reforma y creía que todos los cristianos debían tener acceso a la Palabra de Dios.
Jan Hus (1372–1415), influenciado por las enseñanzas de Wycliffe, predicaba contra los abusos de la Iglesia y afirmaba que la autoridad suprema debía ser la Palabra de Dios. Fue engañado con una falsa promesa de salvoconducto para asistir al Concilio de Constanza. Allí fue arrestado, declarado hereje y quemado en la hoguera. Antes de morir dijo: “Hoy asan a un ganso (Hus significa ‘ganso’ en checo), pero en cien años escucharán a un cisne cantar.”
Hoy asan a un ganso (Hus significa ‘ganso’ en checo), pero en cien años escucharán a un cisne cantar.” Jan Huss
Podría citar muchos otros ejemplos más. A lo largo de la historia, hemos visto una gran línea de personas que amaban las Escrituras y creían firmemente que todos deberían tener acceso a una copia de la Biblia. Pero, ¿cuál fue la verdadera razón por la que la Iglesia Católica se oponía a que su gente tuviera una Biblia? ¿Por qué llegaron a la conclusión de que serían los únicos capacitados para interpretar las Escrituras para el pueblo? ¿Por qué esperaban que las personas aceptaran ciegamente que lo que enseñaban era correcto, sin cuestionarlo, cuando los primeros cristianos, como los de Berea, escuchaban las enseñanzas de los apóstoles y las comparaban constantemente con las Escrituras?
“Y estos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.” Hechos 17:11
Para mí, la respuesta es bastante clara: lo que buscaban era el control, y de alguna manera, igualarse a Dios, como ocurrió con el papado. Más allá de eso, su principal objetivo fue mantener a las personas en la oscuridad sobre lo que realmente es la voluntad de Dios. Este ha sido el deseo del diablo desde el principio: alejar a las personas del conocimiento directo de Dios. Pero es el deseo de Jesús que todos escudriñen las Escrituras para que puedan conocerlo a Él:
“Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;” Juan 5:39
Lamentablemente, dentro de la Iglesia Católica hay muchos que conocen la religión, las tradiciones y experimentan sentimientos agradables por haber crecido en ella. Sin embargo, lo que realmente no conocen son las Escrituras ni a Dios mismo. Conocen un sistema equivocado de salvación, que lleva a las personas a creer que, para llegar al cielo, deben ser buenas, cumplir con los sacramentos, seguir las enseñanzas del Papa y, si estas cosas no son suficientes, pueden ofrecer misas por ellos después de su muerte para liberarlos del purgatorio.
Sin embargo, creo que existen razones aún más profundas por las cuales la Iglesia nunca quiso que su gente conociera las Escrituras de primera mano. Cuando uno estudia la Biblia con los ojos abiertos, especialmente el libro de Apocalipsis, se encuentra con una figura impactante: una mujer descrita como “la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra”. Esta no es simplemente una imagen simbólica más, sino una representación gráfica de un sistema religioso y político con una enorme influencia mundial.
La Biblia dice que los reyes de la tierra han fornicado con ella, lo cual habla de alianzas corruptas entre el poder religioso y el poder civil. Además, este mismo sistema es señalado como responsable de la sangre de los mártires de Cristo. No es difícil ver los paralelos históricos cuando uno compara esta descripción con lo que ha ocurrido a lo largo de los siglos.
“Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas; 2 con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación. 3 Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. 4 Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; 5 y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA. 6 Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro.” Apocalipsis 17:1-6
Cuando comprendemos la imagen gráfica de la mujer en Apocalipsis, entendemos que, si la iglesia es mencionada en los tiempos finales dentro de este libro, no se refiere a la verdadera iglesia, sino a un sistema religioso falso y corrompido. En el panorama profético de los últimos días, aparecen figuras clave como el anticristo, quien será una figura política poderosa, inspirada y manipulada directamente por el diablo. Este personaje intentará establecer una aparente paz durante siete años después del rapto de la iglesia.
También aparece el falso profeta, un líder religioso de gran influencia que obrará señales y maravillas para inducir a la humanidad a adorar al anticristo (Apocalipsis 13:11–17). Personalmente, creo que esta figura podría ser alguien como el Papa, o incluso el mismo Papa, debido al alcance mundial de su autoridad religiosa y su capacidad para influir sobre multitudes.
En los últimos años, hemos visto cómo la Iglesia Católica ha trabajado intensamente para unificar todas las religiones, promoviendo una visión de inclusión espiritual que afirma que todos los caminos llevan a Dios. En ese proceso, ha comprometido muchas de las doctrinas que antes defendía, abrazando una idea de unidad interreligiosa a expensas de la verdad bíblica.
Esta agenda será fundamental en los días finales, porque el anticristo necesitará de una estructura religiosa global: una iglesia falsa y diabólica que niegue las verdades de las Escrituras y abrace la mentira. Este sistema será parte esencial del gran engaño que vendrá sobre el mundo, preparando el terreno para la adoración del hombre de pecado.
Muchas de las señales profetizadas ya las estamos viendo hoy. Personalmente, no estoy enfocado en buscar un “Papa negro” o alguna figura específica, sino que observo el ambiente religioso actual, y lo que veo es profundamente preocupante. Muchas iglesias se han corrompido. Algunas ya no se parecen en nada a lo que Dios diseñó: parecen más bien centros de entretenimiento o discotecas que lugares santos donde se busca la presencia de Dios y se predica Su Palabra con reverencia.
Vemos predicadores que han dejado de proclamar la verdad de Dios para predicar fábulas y mensajes agradables, diseñados para satisfacer los deseos carnales del mundo. Han cambiado la verdad por el aplauso del hombre. Esto no debería sorprendernos, porque la Biblia nos advirtió claramente que esto sucedería en los últimos días:
“e encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, 2 que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. 3 Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, 4 y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. 5 Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.” 2 Timoteo 4:1-5
Cada vez que vemos estas señales, el fin se hace más evidente. No sabemos el día ni la hora, pero los tiempos son cada vez más claros para quien tiene ojos espirituales para discernir. Así como hoy en día muchos no soportan la sana doctrina, esa misma actitud será la que el anticristo aprovechará para establecer su reino de engaño. A través de una falsa religión y un falso profeta, preparará los corazones de las masas para llevarlos a la adoración del anticristo.
Por eso, cuando los verdaderos creyentes nos mantenemos firmes y sólidos en la doctrina, no lo hacemos por terquedad ni por deseo de contender, sino porque sabemos que la tibieza doctrinal es el terreno fértil donde crece la apostasía. La falsa iglesia de los últimos días borrará las líneas de la verdad, promoviendo la idea de que todas las religiones llevan a Dios y que no importa lo que creas, con tal de que creas “en algo”.
La falsa iglesia de los últimos días borrará las líneas de la verdad, promoviendo la idea de que todas las religiones llevan a Dios y que no importa lo que creas, con tal de que creas “en algo”.
Pero esa filosofía inclusiva, que aparenta amor, es en realidad uno de los mayores obstáculos para la verdadera salvación en Cristo. Porque solo hay un camino, y solo un nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en el que podamos ser salvos: Jesucristo. No digas que soy intolerante o que quiero pelear por religión. No se trata de mí. Es Jesús mismo quien fue exclusivo cuando dijo:
“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” Juan 14:6
“Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.” Hechos 4:12
Es Dios mismo quien demanda exclusividad, porque Él es santo, verdadero, y no comparte Su gloria con nadie. Por eso, debemos hablar con claridad y defender la verdad con convicción y amor.
“Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que Jehová es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro.” Deuteronomio 4:39
Regresando al tema de la gran ramera en Apocalipsis 17, quiero ofrecer una breve descripción con el fin de que cada uno pueda leer, reflexionar y analizar por sí mismo. Reconozco que lo que voy a compartir es el fruto de mi estudio personal de la Palabra de Dios y lo presento con humildad, no como una afirmación infalible, sino como una conclusión a la que he llegado después de examinar las Escrituras.
Doy gracias a Dios que hoy todos podemos tener acceso a la Biblia, y no dependemos de ningún sistema religioso para interpretarla por nosotros. Mi propósito no es imponer una idea, sino animarte a escudriñar la Palabra por ti mismo.
Dicho esto, al estudiar Apocalipsis 17, llego a la firme convicción de que la ramera mencionada allí representa a la Iglesia Católica Romana. A lo largo de la historia, esta institución ha estado marcada por corrupción espiritual, persecución contra los verdaderos creyentes y un uso distorsionado de la autoridad religiosa.
Estoy convencido de que su papel en los últimos días será siniestro, en línea con su historial de manipulación y control. No lo digo con odio, sino con el deseo de que muchos que están atrapados en un sistema religioso falso puedan encontrar la verdad que hay solo en Cristo y en Su Palabra.
El capítulo 17 del libro de Apocalipsis presenta una visión profética de una mujer llamada “la gran ramera”, sentada sobre muchas aguas, vestida de púrpura y escarlata, adornada con oro, piedras preciosas y perlas. Tiene en su mano una copa de oro llena de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación, y en su frente un nombre:
“BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA” (Apocalipsis 17:5).
Este pasaje ha sido interpretado a lo largo de los siglos por muchos creyentes —especialmente durante la Reforma Protestante— como una representación simbólica de la Iglesia Católica Romana, y aquí te presento algunas razones por las que se ha llegado a esa conclusión:
1. UNA MUJER QUE REPRESENTA UN SISTEMA RELIGIOSO.
En la Biblia, la figura de una mujer frecuentemente representa una ciudad o un sistema religioso. Por ejemplo, en Apocalipsis 19:7, se nos presenta a la esposa del Cordero, símbolo de la verdadera Iglesia, pura, fiel y comprometida con Cristo. En contraste, la mujer de Apocalipsis 17 es infiel, corrompida y asociada con la idolatría y la persecución de los santos. Para muchos, es difícil imaginar que una religión que lleva el nombre de Cristo pueda jugar un papel engañoso y oscuro en los tiempos finales. Pero si observamos con atención, vemos cómo muchos políticos y líderes utilizan la religión como una herramienta para ganar influencia y votos.
El mundo actual no tiene problema con la religión, siempre y cuando esa religión sea inclusiva y no afirme verdades absolutas. Pero cuando alguien dice que Jesús es el único camino al cielo, inmediatamente es rechazado y señalado como intolerante.
Por eso, un sistema religioso que busque unir todas las religiones bajo una bandera de “amor” y “unidad” será clave en los últimos días. Sin embargo, Dios no llama a esto unidad, sino infidelidad espiritual. En las Escrituras, mezclarse con otros dioses y comprometer la verdad es llamado “fornicación espiritual”. Y el sistema que promueve esta mezcla es descrito como la madre de todas las rameras, porque no solo se ha apartado de la verdad, sino que ha llevado a muchas otras a hacer lo mismo. Dave Hunt dice:
“El ateísmo no es la principal arma de Satanás en su campaña para engañar a la raza humana a fin de que lo sigan a él. El diablo mismo no es ateo, porque su gran ambición “….y seré semejante al Altísimo les decir, Dios]” (Isaías 14:14), en sí misma reconoce la existencia de Dios. Satanás quiere ser adorado como Dios, pero como no es un ser físico carente de un cuerpo pro-pio, tendrá que conformarse con recibir esta adoración mediante el hombre que lo represente, el Anticristo. Como “el dios de este mundo”, el arma de Satanás es las religiones falsas y las promesas engañosas que ellas presentan, las cuales desvían a los que las creen del conocimiento de la verdad de Dios. El hecho de que la religión jugará un papel dominante en el imperio romano restaurado, como en los tiempos antiguos, está claramente descrito por el hecho de que la mujer, quien representa la nueva religión mundial, ha montado la bestia y está sujetando sus riendas.” Una Mujer Cabalga la Bestia, Dave Hunt, pagina 46
2. ESA MUER ES VESTIDA DE PURPURA Y ESCARLATA
Apocalipsis 17:4 describe a esta mujer vestida de púrpura y escarlata, colores que históricamente han sido asociados con el Vaticano y los altos cargos del clero católico: los cardenales visten de escarlata, y los obispos y arzobispos de púrpura. Estas vestiduras reflejan autoridad, pero también poder terrenal, lujo y ostentación, algo contrario a la humildad que enseñó Jesús.
3. ESA MUJER TIENE RIQUEZA Y PODER POLITICO.
Esta mujer está adornada con oro, piedras preciosas y perlas, lo cual señala su riqueza material. A lo largo de la historia, el Vaticano ha sido una de las instituciones más ricas del mundo, y ha acumulado poder económico y político por medio de alianzas con reyes, emperadores y gobiernos. El texto también dice que los reyes de la tierra han fornicado con ella (Ap. 17:2), es decir, se han aliado con ella por conveniencia, poder o influencia, no por una fe genuina. Dave Hunt dice:
“No sólo que el papa de Roma se llama a sí mismo el vicario de Cristo, sino que la Iglesia que él encabeza pretende ser la única Iglesia verdadera y la esposa de Cristo. La esposa de Cristo, cuya esperanza es unirse a su Esposo en el cielo, no debe tener ambiciones. Sin embargo, como lo demuestra la historia, el Vaticano está obsesionado con la empresa terrenal; y en la promoción de estos objetivos ha estado involucrado, exactamente como Juan lo previó, en relaciones adúlteras con los reyes de la tierra. Esto lo reconocen hasta los historiadores católicos. Cristo dijo a sus discípulos: “Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegi del mundo, por eso el mundo os aborrece” (Juan 15:19). Sin embargo, la Iglesia Católica efectivamente es de este mundo. Sus papas han levantado un imperio mundial incomparable de pro-piedades, riqueza e influencia. El edificar un imperio mundial no es una característica del pasado que han abandonado. Ya hemos visto que el Concilio Vaticano II claramente afirma que la Iglesia Católica Romana actual todavía busca incesantemente traer bajo su control a toda la raza humana y a todos sus bienes.” Una Mujer Cabalga la Bestia, Dave Hunt pagina 74
4. ESA MUJER ES EMBRIAGADA CON LA SANGRE DE LOS SANTOS.
“Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro.” Apocalipsis 17:6
Este es uno de los elementos más contundentes. La historia registra que durante siglos, especialmente en la Edad Media, la Iglesia Católica persiguió y asesinó a miles de creyentes fieles que se rehusaban a someterse a sus dogmas. Reformadores, traductores de la Biblia como Tyndale y Hus, y movimientos como los valdenses y los hugonotes, fueron brutalmente perseguidos. La Inquisición, los juicios por herejía y las cruzadas contra los “herejes” son parte de esa mancha histórica.
“Lo que Juan nota luego es que la mujer está ebria, y no de una bebida alcohólica. Está ebria de “la sangre de los santos” y de la sangre de los mártires de Jesús…” (Apocalipsis 17:6). Este es un cuadro horrible. No es sólo que sus manos están rojas de sangre, sino que ella está ebria de la sangre. La matanza de inocentes que, por razones de conciencia no quisieron ceder a sus demandas totalitarias, la han refrescado y estimulado de tal forma que se tambalea extasiada. Uno piensa inmediatamente de las inquisiciones (romana, medieval y española) que durante siglos mantuvieron a Europa en su terrible puño. En su obra Historia de la Inquisición, Canon Llorente, que era el Secretario de La Inquisición en Madrid, de 1790 a 1792, y tenía acceso a los archivos de todos los tribunales, calculó que en España solamente el número de condenados excedía los 3 millones, con unos 300.000 que fueron quemados en la hoguera.” Una Mujer Cabalga la Bestia, Dave Hunt pagina 84
Tristemente, la Roma espiritual, representada por la Iglesia Católica Romana, terminó persiguiendo y matando a más cristianos que la Roma pagana del Imperio antiguo. Pocos imaginarían que un sistema religioso, que dice representar a Cristo, pudiera superar en crueldad y derramamiento de sangre al brutal sistema pagano que arrojaba cristianos a los leones. ero, ¿cómo podría esto ser posible, si no es porque la Iglesia Católica Romana tomó el poder que antes tuvo Roma pagana y lo utilizó, no solo para dominar religiosamente, sino también para perseguir a quienes buscaban vivir conforme a las Escrituras? Dave Hunt dijo:
“La Roma pagana hizo que el arrojar a los leones, quemar o sino matar a miles de cristianos y no pocos judíos fuese un deporte. Sin embargo, la Roma “cristiana” mató despiadadamente muchas veces más que esa cantidad, tanto de cristianos como de judíos. Además de esas víctimas de la Inquisición, hubo cientos de miles de hugonotes, albigenses, valdenses y otros cristianos que fueron masacrados, torturados y quemados en la hoguera simplemente porque rehusaron alinearse con la Iglesia Católica Romana y sus dogmas corruptos y prácticas herejes. Por respeto a la conciencia trataron de seguir las enseñanzas de Cristo y los apóstoles independientes de Roma, y por ese crimen fueron calumniados, perseguidos, encarcelados, torturados y matados.” Una Mujer Cabalga la Bestia, Dave Hunt, pagina 86
5. ESA MUJER ESTA SOBRE SIETE MONTES.
“Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer,” Apocalipsis 17:9
Muchos intérpretes ven aquí una clara referencia a Roma, conocida desde la antigüedad como la ciudad de las siete colinas. Roma es el centro del catolicismo, y el Vaticano, aunque es un estado independiente, se encuentra dentro de Roma. Esta conexión geográfica es difícil de ignorar. Dave Hunt dijo:
“Aquí no hay idioma místico o alegórico sino una declaración inequívoca en palabras claras: “Y la mujer… es la gran ciudad” No se justifica que busquemos algún otro significado oculto. No obstante, se han escrito libros y se han predicado sermones insistiendo que “Misterio Babilonia” es los Estados Unidos. Está claro que éste no es el caso, porque los Estados Unidos es un país, no una ciudad. Uno podría justificadamente referirse a los Estados Unidos como Sodoma, considerando el honor que ahora se le da a los homosexuales, pero definitivamente no es la Babilonia que Juan ve en su visión. La mujer es una ciudad. Además, ella es una ciudad edificada sobre siete montes. Esta especificación elimina a la antigua Babilonia. Sólo una ciudad ha sido conocida por más de 2000 años como la ciudad sobre siete montes. Esa ciudad es Roma, llamada la ciudad de las siete colinas. La Enciclopedia Católica declara: “Es dentro de la ciudad de Roma, llamada la ciudad de las siete colinas, donde actualmente está confinada toda el área del Estado Vaticano propiamente dicho”. Una Mujer Cabalga la Bestia, Dave Hunt Pagina 71
6. ESA MUJER ESTA RELACIONADA CON BABILONIA
El nombre que lleva en su frente, “Babilonia la grande”, no es literal, sino simbólico. Así como la Babilonia del Antiguo Testamento fue un imperio idólatra y perseguidor del pueblo de Dios, esta nueva “Babilonia” representa un sistema religioso corrupto, que ha desviado a las naciones y se ha convertido en el centro de idolatría y engaño espiritual. Dave Hunt explica:
“Existe, por supuesto, una conexión con la antigua Babilonia. El nombre en la frente de la mujer establece ese hecho. ¿Qué podría significar ese nombre en el mundo de los “últimos días” justo antes de la segunda venida de Cristo? Es obvio que debe referirse a un aspecto dominante que es común a todos los cuatro imperios —un elemento importante del primer imperio, Babilonia, que todavía es dominante en el cuarto imperio, Roma. Un aspecto supremo común a todos era la unidad entre trono y altar, entre príncipe y sacerdote. Todavía no se había escuchado de la “separación entre la iglesia y el estado”; de hecho, lo opuesto era la realidad. Los sacerdotes paganos -astrólogos, magos, hechiceros, adivinos— eran los consejeros íntimos del emperador y a menudo era la influencia oculta que controlaba el imperio. Por lo tanto, un principio característico de esta mujer, quien es una ciudad como también una entidad espiritual, será sus relaciones adúlteras con los gobiernos seculares. La unidad de la iglesia y el estado persistió desde los días de Babilonia hasta después de la ascendencia de Roma, el cuarto imperio mundial en la visión de Daniel. Como hemos visto, los emperadores romanos, al igual que otros gobernantes de la anti-güedad, encabezaban el sacerdocio pagano y eran adorados como dioses. Puesto que la religión era un factor dominante en todos los imperios, haremos bien en dar una mirada más detallada a la religión de Babilonia.” Una Mujer Cabalga la Bestia, Dave Hunt, pagina 54
7. ¿QUÉ DEBEMOS HACER?
Éste es el momento de abrazar la verdad y vivirla. Este es el momento de rendir fruto para Dios, y aunque entre más fácil, el tiempo, el cristianismo es más odiado, es el tiempo en el que hoy tenemos que resplandecer la luz de Dios. Si tenemos verdaderamente amor al prójimo, no permitimos que gente siga en una falsedad que las condenará al infierno. Tenemos que tener el corazón de darles la verdad de las escrituras para que puedan ser salvos. Cuando Pablo le dice a Timoteo que los tiempos finales, la gente no iba a querer escuchar la predicación. Pablo molestó a Timoteo a que continuará predicando la verdad.
“Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, 2 que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.” 2 Timoteo 4:1-2
“Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.” 2 Timoteo 4:5
Es por eso que, a lo largo de la historia, la iglesia católica ha preferido que las personas vivan en ignorancia espiritual, dependiendo de interpretaciones humanas en lugar de la Palabra pura de Dios. Porque cuando una persona tiene la Biblia en sus manos y el Espíritu Santo abre su entendimiento, ya no se somete ciegamente a tradiciones humanas, sino que busca agradar al Dios verdadero.
Espero que este breve estudio haya sido de ayuda para su comprensión de los últimos días, si esto fue de bendición y compártalo a otros para que también puedan beneficiar de este estudio.
