Sin duda, muchas cosas están pasando en los matrimonios de hoy. Estamos presenciando cambios drásticos en el número de divorcios en incrédulos, pero también advertimos grandes fracasos en los matrimonios cristianos. Además, observamos este otro factor: que muchos jóvenes han perdido la fe en la búsqueda de un buen matrimonio. Esto sucede por las malas decisiones que toman en sus noviazgos. Las situaciones lamentables que sufren los matrimonios de hoy, son el resultado de malas decisiones que fueron tomadas durante el noviazgo.
Veo al matrimonio como uno de los mejores regalos que puede tener un ser humano. La Biblia nos asegura que el que halla esposa, ha encontrado el bien de Dios. Por lo cual, no pretendo que este artículo sea tomado como algo negativo hacia el matrimonio, sino que quiero traer luz y apuntar hacia esos errores dentro del noviazgo que están conduciendo hacia matrimonios que muchas veces terminan fallidos. Deseo que cada joven o adulto soltero que esté leyendo esto, logre captar el consejo que voy a exponer y anticipe a dirigir su vida hacia un buen matrimonio.
Una de las cosas que más disfruto en la vida, es vivirla al lado de mi esposa. Amo al Señor y estoy muy agradecido por el matrimonio que me ha dado. Cómo quisiera que mis hijos y las siguientes generaciones también encuentren a la persona que Dios tiene para ellos. Pero, para encontrar a tal persona, no habrá atajos y no vendrá de una forma barata. Casi todas las cosas buenas que Dios tiene para nosotros, vendrán como resultado de haberlo seguido y obedecido. Será en este camino de obediencia donde nos toparemos con muchos de sus regalos.
Casi todas las cosas buenas que Dios tiene para nosotros, vendrán como resultado de haberlo seguido y obedecido.
¿Por qué, entonces, hay tantos jóvenes cristianos que se están casando mal? ¿Por qué es que, aunque un joven haya escuchado predicación toda su vida y haya crecido en un hogar cristiano, aún llega a decidir equivocadamente con quién va a pasar el resto de su vida? Intentaré demostrar de forma sencilla el porqué de estos errores.
1.DIOS NOS HA DADO ENTENDIMIENTO; SABIDURÍA; SU PALABRA, Y EL ESPÍRITU SANTO PARA GUIARNOS.
Tenemos que reconocer que, si cometemos errores, no es porque Dios no nos haya dado las herramientas para tomar buenas decisiones. Tenemos tantas cosas a nuestra disposición, y el problema es que muchas veces no las usamos para decidir bien.
Nuestro entendimiento no es confiable, ya que, nuestras mentes han sido dañadas por el pecado. La Biblia deja en claro que nuestro corazón nos engaña y no podemos confiar en él.
“Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” Jeremías 17:9
Si sólo tomas decisiones basado en lo que sientes y en lo que razonas, es muy probable que termines tomando decisiones incorrectas. Nuestro corazón es fácilmente influido por nuestros deseos, y estos muchas veces pueden estar mal. Yo puedo desear algo que es prohibido para mí. Es muy similar a un doctor que recomienda a su paciente que pare de comer ciertos alimentos, porque es malo para su salud; pero eso no quiere decir que la persona deja de tener un deseo por esa comida. Si no tenemos cuidado, podemos saber que algo no es correcto, y a la misma vez nuestro corazón nos convence de que ese algo sería la excepción.
Si sólo tomas decisiones basado en lo que sientes y en lo que razonas, es muy probable que termines tomando decisiones incorrectas.
Por esta razón, nuestro corazón debe de siempre ser examinado a través de la Palabra de Dios y debemos de buscar consejo.
Otra herramienta que Dios nos ha dado es su sabiduría. Existen diferentes tipos de sabiduría. Uno puede ser muy sabio para hacer el mal, o para hacer las cosas con artimaña; pero la sabiduría que debemos buscar es la divina. Existen cosas que solamente por medio de esta sabiduría, Dios nos ayudará a tomar decisiones basadas en algo más profundo y amplio. Esta sabiduría inicia con una reverencia y un respeto profundo por nuestro Dios.
“El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.” Proverbios 1:7
Si uno siente que le falta sabiduría, la Biblia nos invita a que le pidamos a Dios por ella.
“Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.” Santiago 1:5
Con todo esto dicho, aún Dios nos ha dado la guía del Espíritu Santo en nuestras vidas. La Biblia nos dice:
“Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.” Juan 16:13
Con nuestro entendimiento, la sabiduría que Dios ofrece, y la guía de su Espíritu Santo, uno pensaría que ya fuera suficiente para que nosotros los seres humanos pudiéramos
tomar decisiones correctas. Pero ahí no termina los recursos que Dios nos ha dado para tomar buenas decisiones; también nos ha dejado su Palabra.
“Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.” Salmos 119:105
Tantos recursos que tenemos, y aún muchas veces tomamos decisiones incorrectas que causan mucho dolor y grandes estragos en nuestras vidas. Pero si teniendo razonamiento, sabiduría de Dios, la guía del Espíritu Santo y su Palabra,
¿Cómo es posible que aún con todo esto podamos tomar una decisión tan importante como la de con quién casarnos, y hacerlo mal?
2. TODAS LAS HERRAMIENTAS DE DIOS SON INÚTILES ANTE LA INMORALIDAD.
Creo que la razón que muchos jóvenes se están casando mal, es porque están usando los mismos métodos del mundo para encontrar el amor. Muchas veces, lo único que se está ejerciendo son emociones fuera de control mezcladas con lujuria. Lo que frecuentemente gente llama “amor”, Dios está llamándolo pecado. Y POR MÁS RECURSOS QUE EXISTAN PARA TOMAR DECISIONES CORRECTAS, NINGUNA DE ELLAS PODRÁ CON UN CORAZÓN QUE HA SIDO DOBLADO POR LA INMORALIDAD.
Un versículo bíblico muy importante acerca de este tema se encuentra en el libro de Oseas. Un versículo tan pequeño, y sin embargo, lleno de una verdad que puede traer luz al dilema de por qué muchos se están casando mal.
“Fornicación, vino y mosto quitan el juicio.” Oseas 4:11
Igual como el alcohol que hace perder el juicio y lleva a cometer tonterías, la fornicación tiene el mismo efecto en nuestras vidas. La fornicación hará que perdamos el juicio. No podremos ver las cosas bien cuando nuestra vida está en pecado inmoral. Oseas nos deja en claro cómo la fornicación perjudica; pues dice que nos hace perder el juicio. El juicio nos ayuda a ver las cosas claras, nos ayuda a poder pensar bien sobre un asunto antes de tomar una decisión.
Los sentimientos engañosos son resultado emocional de la fornicación. Esto a menudo proviene de la confusión entre sexo y amor. El sexo fuera del matrimonio pone a una relación patas arriba y mezcla emociones hasta el punto de malinterpretar los sentimientos. Cuando mezclamos sexo y amor, confundimos los conceptos de dar y recibir. Las razones egoístas hacen que las relaciones sexuales prematrimoniales quiten, pero a veces el quitar puede confundirse con el dar. En la Biblia vemos que el amor da, y que la codicia quita. Es fácil que una joven sienta que su novio la ama porque están teniendo relaciones, cuando en realidad el joven le está quitando, por su codicia.
El sexo fuera del matrimonio pone a una relación patas arriba y mezcla emociones hasta el punto de malinterpretar los sentimientos.
Muchas veces los jóvenes se dejan engañar por estas emociones y piensan que realmente están “enamorados”. El sexo es tan poderoso que crea un fuerte vínculo emocional donde, en realidad, hay muy poco en común y una base muy débil para una relación duradera.
Esos sentimientos confusos son destructivos en una relación de noviazgo, y pueden tener consecuencias trágicas si la relación se convierte en matrimonio. El plan de Dios nos protege de los efectos devastadores que traen esas emociones confusas. El modelo del amor de 1 Corintios 13 no describe sentimientos emocionales, sino actos de voluntad. El amor es principalmente un acto de voluntad, pero también tiene tremendos matices emocionales, porque tiene que ver con cómo nos relacionamos con las personas.
Cuando un noviazgo cae en fornicación, sentirá que está más cerca uno del otro de lo que verdaderamente están. Las emociones engañosas hacen sentir que nunca van a separarse; el juicio comienza a perderse, y las emociones comienzan a cegar al joven de la realidad. Y la realidad es que no es amor, sino solo sentimientos hormonales que suceden después de haber tenido relaciones. Por eso tantos jóvenes terminan defraudados. Bajo el engaño emocional que produce la fornicación, toman por hecho que un día se casaran; y al final se encuentran dejados por su novio(a), quien va tras la siguiente aventura.
Cuando un noviazgo cae en fornicación, sentirá que está más cerca uno del otro de lo que verdaderamente están.
¿Qué tanto dolor podría evitarse si se practicara la abstinencia para así pensar con claridad? Creo que muchos jóvenes podrán discernir mejor si no estuvieran cegados por la inmoralidad. Comprendamos entonces el por qué es que Dios nos pide que huyamos de la fornicación y no nos pide que solo la resistamos.
“Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca.” 1 Corintios 6:18
Todas las áreas en las que se necesita fortaleza y madurez caerán presa ante el pecado de la inmoralidad. No sólo va a llevar prisionero nuestra forma de pensar, sino que nos debilitará.
“No des a las mujeres tu fuerza, Ni tus caminos a lo que destruye a los reyes” Proverbios 31:3
Y ante este pecado de inmoralidad el hombre más sabio del mundo perdió toda su sabiduría. Salomón mismo cayó preso ante los efectos de la inmoralidad.
“Y cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David.” 1 Reyes 11:4
Salomón describe al joven que va por el camino que conduce a una prostituta o a una relación ilícita, como una persona falta de entendimiento.
“Vi entre los simples, Consideré entre los jóvenes, A un joven falto de entendimiento, 8 El cual pasaba por la calle, junto a la esquina, E iba camino a la casa de ella,” Proverbios 7:6-8
Creo que es muy fácil ver la relación entre la fornicación y la pérdida del buen juicio para tomar decisiones. Así que la Biblia nos advierte que huyamos de este pecado. Y quizás muchos de los matrimonios que inician mal es porque estaban confundiendo amor verdadero con los sentimientos que la fornicación provee. El pecado inmoral quita el juicio, confunde, y crea sentimientos encontrados.
No estoy diciendo que la fornicación será una sentencia de fracaso automático en el matrimonio. Pues es posible un arrepentimiento genuino que guie a recibir la gracia de Dios. Pero muchos nunca experimentan tal arrepentimiento y solo se casan pensando que todo está bien. Ese corazón que estuvo doblado por la fornicación tendrá otros efectos ya estando en el matrimonio.
Así, he expuesto lo que pienso sobre cuál es la razón por la que tantos matrimonios están terminando mal, y por qué noviazgos cristianos que practican este pecado pierden el juicio y la guía de Dios en la relación. Cada joven, cada soltero, tendrá que luchar por mantener su corazón puro. Vale la pena; aunque toda nuestra cultura y nuestro alrededor estén siempre combatiendo en contra de lo que Dios desea que vivamos.
3. INESTABILIDAD EMOCIONAL.
Así como la fornicación afecta el juicio, los problemas del corazón también lo hacen. La vida emocional afecta el comportamiento. La Biblia nos recuerda:
“El corazón alegre constituye buen remedio; Mas el espíritu triste seca los huesos.” Proverbios 17:22
La vida emocional es tan importante, que se relaciona con la salud física. Las emociones se reflejan en nuestro rosto. Todo es afectado por la condición de nuestro corazón.
“El corazón alegre hermosea el rostro; Mas por el dolor del corazón el espíritu se abate.” Proverbios 15:13
No solo la inmoralidad hace que tomemos malas decisiones, pero también cuando no estamos bien internamente. Una de las áreas más difíciles de mantener en equilibro es la vida emocional. Y encima de eso, pueden existir muchas razones por las cuales alguien está desequilibrado emocionalmente. Si nuestra vida emocional está fuera de control, puede afectar la forma que percibimos las cosas.
Si nuestra vida emocional está fuera de control, puede afectar la forma que percibimos las cosas.
La Biblia nos dice que todo lo que hacemos está ligado a la condición de nuestro corazón; y no se refiere al órgano que bombea sangre al cuerpo, sino al asiento de quiénes somos. El corazón, según la Biblia, es parte de la estructura espiritual del hombre. Es el lugar donde comienzan las emociones y los deseos; es lo que impulsa la voluntad del hombre hacia la acción. Lo que nos revela nuestros gustos, donde el hombre piensa y obtiene su personalidad. El corazón es el centro de nuestro ser. Por esa razón la Biblia nos manda a que guardemos nuestro corazón.
“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.” Proverbios 4:23
El corazón del hombre es principalmente un órgano espiritual que impulsa el comportamiento; es el punto de partida para la vida espiritual. La Biblia habla sobre las acciones de Dios hacia el corazón humano. Para que la gente desee lo que Él desea, Dios debe “quitar el corazón de piedra” y reemplazarlo con “un corazón de carne”. Esto sucede cuando recibimos a Cristo como salvador. (Ezequiel 36:26).
Si el corazón no está protegido correctamente, es capaz de producir cada problema relacional que pueda existir. Si el corazón se desenfrena por deseos carnales, por impulsos, por resentimientos, o por avaricia, entonces es capaz de guiarnos a acciones pecaminosas. Jesús nos dice que del corazón sale todo esto:
“Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios,” Marcos 7:21
Si el corazón no está protegido correctamente, es capaz de producir cada problema relacional que pueda existir.
Sin embargo, es desde el corazón que Dios desea que nosotros le amemos a Él. Es desde el asiento de todo lo que somos y de todo lo que deseamos, donde Él quiere tomar el primer lugar.
“Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.” Marcos 12:30
¿Qué tiene que ver eso con casarnos? Todo. Si su corazón está en una condición incorrecta, la vida que vives, los pensamientos que piensas y tus acciones también estarán mal. Tenemos que guardar nuestro corazón y asegurarnos que nuestro amor para Dios es real, si no, otro amor estará dominando nuestros pensamientos y acciones. Veamos algunas formas específicas de cómo nuestra vida emocional afecta la forma que escogemos con quien nos casamos.
CUANDO VIENES DE UN HOGAR INESTABLE
Muchas veces el desequilibrio emocional puede ser por no tener una buena relación con tus padres, o el haber crecido en un hogar desconectado. El tipo de hogar donde creciste juega un factor muy importante en la forma que ves la vida y en cómo ves el matrimonio.
Si creciste en un hogar donde nunca tuviste una buena relación con tus padres, puedes ver el matrimonio como un escape de todos tus problemas. Por lo cual, cualquier tipo de persona puede ser visto como el salvador que has estado esperando para sacarte de tu “terrible hogar”. No sé cuántas veces he tenido conversaciones con personas que se apresuraron a casarse solo por salir de sus casas.
El estar convencido que la vida con esa persona será la solución a todos tus problemas presentes, te hará ciego a los otros problemas potenciales que vendrán cuando te cases. Personas estarán dispuestas a poner a un lado los errores obvios que tienen con los novios/as, porque piensan que no son tan malos como el seguir viviendo en su hogar. El estar en prisa en casarte para huir de tus problemas es una de las formas que aseguraras que tendrás problemas más grandes después. No debes de noviar solo porque buscas salida de tu hogar. Solo estarás intercambiando problemas, los de tus padres por las de tu cónyuge.
CUANDO TIENES UN CORAZÓN LASTIMADO
Esto es algo que visto muchas veces. Ya sea un divorcio, o muchos noviazgos fallidos, eso llega afectar la forma en que uno se ve y se acerca al tema del matrimonio. Una joven que se siente fea o que sienta que nadie la va a amar, caerá presa a cualquier joven que le ponga atención. Inconscientemente llega a tener tanta felicidad porque nunca pensó que alguien pusiera ojos en ella, por lo cual no le importará las cosas obvias que están mal con el individuo, ella pensará que “no lo dejará ir, porque no vaya a ser que nadie más se acerque”.
Personas heridas tomarán decisiones en base a lo que puede aliviar el dolor. Para unas personas, es amargarse contra el sexo opuesto y tener un espíritu antagonista en contra el género que la lastimo. Ya sea una mujer que piense que todos los hombres son infieles, o sea un hombre que piense que todas las mujeres son interesadas, será difícil para ellos llegar a un matrimonio saludable.
Por otro lado, personas heridas pueden irse a otro extremo. Pueden sentirse que no son dignos de ser amados por nadie. Viven en una lástima propia continuamente. Muchas veces buscan el amor en lugares incorrectos porque están convencidos de que necesitan a alguien para ser felices, bajando cualquier concepto de lo que saben que deben de buscar, por solo encontrar a una persona que los llegue a querer.
No pudiera expresar lo importante que es el detenerse en el camino de una relación si eres una persona que carga mucho dolor; ya que esto te hace más vulnerable a tomar una decisión incorrecta. Nunca debes llegar al punto que crees que necesitas el amor tanto, que estás dispuesto a aceptar a cualquier persona. Y nunca debes de buscar en una persona lo que solo Dios puede dar. Esa será otra forma que te asegura que te casarás mal.
CUANDO ESTÁS DESESPERADO
Otra área que hace a las personas inestables emocionalmente es el sufrir de soledad, porque ya han pasado los años y aún no hay esperanza de un futuro matrimonio. Muchos jóvenes entre los 27-40 años son los más vulnerables a esto. Ellos llegan a la conclusión de que, si no aceptan a la primera persona que viene en su camino, quizás ya nunca se casen. Viven desesperados y sufren la soltería.
Es una de las razones que tantas decisiones equivocadas son tomadas en esa edad. Ya sea un joven que conoce una incrédula en su trabajo, y estará dispuesto a poner su obediencia a Dios a un lado por asegurar un matrimonio; o puede ser una jovencita que siente que la única persona que está interesada en ella es un joven de otra fe y piensa “pues por lo menos es cristiano” y prosigue a iniciar una relación sin meditar bien las consecuencias futuras.
La desesperación puede manifestarse de tantas formas, que no tuviera suficiente espacio para señalarlas. Pero si lees esto, asegúrate que si estas tratando de iniciar una relación, no lo hagas porque ya te sientes desesperado y estás dispuesto a casarte mal con tal que te cases. El dolor de la soltería es menor que el dolor de un matrimonio erróneamente edificado. Solo ve en la gente tratando de convencer a otros que no se casen, tratando de decirles que vivan y que por último se casen. Ellos dicen eso porque ven el matrimonio como algo sufrido, no como la mejor aventura de la vida.
4. ¿QUÉ HACER SI TE CASASTE MAL?
Si te has dado cuenta de que tu matrimonio está teniendo problemas como resultado de haber manejado mal tu noviazgo, quizás no es muy tarde. Gracias a Dios que existe Su perdón, y que existe Su restauración. Tu deber hoy no es pensar que no debes de continuar en tu matrimonio; sino que ahora debes de tomar las decisiones correctas para mantenerlo fuerte. Deberás tener la fuerza de ir siempre a Dios por ayuda, para ahora obedecerle a Él en lo que corresponde a tu matrimonio.
Tampoco estoy diciendo que nunca podrás tener un buen matrimonio si tu cónyuge y tú cayeron en fornicación durante su noviazgo. Lo que estoy tratando de establecer, es que la fornicación hace que nuestra forma de decidir tenga una gran desventaja. Y si no podemos elegir bien, entonces será muy probable que alguien se case por las razones equivocadas y con la persona equivocada. De esto se dan cuenta muchos, después de haberse casado.
Si eres un esposo, ama a tu esposa como Cristo amó a la iglesia. Provee liderazgo amoroso. No sólo le digas a tu esposa que la amas, sino trata de demostrarle que la amas. Si eres una esposa, haz todo lo posible por respetar a tu esposo. Haz todo lo posible de seguir su liderazgo, y que tu esposo siempre sienta que lo tienes en alta admiración. Ya no es tiempo de mirar hacia atrás y ver tu matrimonio con remordimiento, sino que, por la gracia de Dios, intenta fortalecerlo.
“Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.” Efesios 5:33
Espero que este artículo te haya puesto a pensar; especialmente si eres un joven que está queriendo casarse algún día. Espero que este artículo te haya dado la meta de mantener una vida correcta.

Amén!!
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Amén Pastor muchas gracias! Ha Sido de edificación a mi vida y mucha bendición!
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